lunes, 23 de diciembre de 2013

Plot for Peace. Directores Carlos Argulló y Mandy Jacobson

Me sorprende que confiese el director español de la película, Carlos Argulló (ayudante de Amenábar en "Mar adentro") que no conociera nada de la historia sudafricana antes de realizarla; eso significa que ese apartado corresponde a Mandy Jacobson, porque lo que aprendemos con este documental es la complejidad de las relaciones internacionales que rodearon la historia de Sudáfrica desde los años 80 hasta la liberación de Mandela, el 11 de febrero de 1990.
El hilo conductor de este proceso es un misterioso francés, Jean-Yves Olivier, que de forma altruista y sin razón clara y directa entretejió una serie de lazos y contactos entre líderes del África Negra, radicalmente opuestos entre sí, para conseguir, o ayudar a conseguir, el fin del Apartheid.
Película entretenida e interesante, advirtiendo que son numerosos los testimonios de los protagonistas, pero no se hacen pesados, están bien engarzados en la narración. Y constatar, todo lo olvidamos, la brutalidad del régimen racista sudafricano. El documental no se centra en ello, pero las imágenes que se ven son tremendas. 

Lore. Directora Cate Shortland

La verdad, no me cuadra mucho que Australia presente esta película a la candidatura de los Oscar, y todo porque la directora es Australiana.
No ha tenido buenas críticas. En Metrópoli, 2 estrellas; Javier Ocaña se lamentaba del efecto Malick.
La fui a ver por razones didácticas: unos hermanos pequeños, liderados por la hermana mayor de 15 años, atravesando la devastada y peligrosa Alemania nada más acabar la II Guerra Mundial, podía ser una buena historia para verla en clase. Sin embargo, todo queda en sobreentendidos, nada se explica de la rara relación familiar, ni de la extraña actitud de los padres, y luego viene esa travesía desde el sur (Baviera) al norte (Hamburgo), con un bebé al que hay que alimentar con el pecho. Inverosímil. Pero además, se presenta de una forma fragmentaria, en escenarios minimalistas, con la acción detenida y planos morbosos de la víctimas. El comportamiento de Lore es incomprensible a veces. Dejo aparte la misteriosa aparición del joven que los ayuda, siendo judío y al que Lore, la protagonista, insulta y menosprecia, pero él sigue a su lado. Ni me gustó ni vale para los fines que pensaba.
Lo que opina Ana:
Fallida de principio a fin, la película narra una historia llena de posibilidades, pero la destroza. Está llena de lagunas, te pierdes por unos caminos imposibles por los que milagrosamente transitan a la deriva los niños protagonistas, la directora no ha sabido darle nervio, ni transmitirlo a los intérpretes.

Guadalquivir. Dir. Joaquín Gutiérrez Acha

Guadalquivir es una película ambiciosa, tiene medios técnicos de última generación y ha dispuesto el director y el equipo de tiempo suficiente para reconstruir un espacio natural rico y complejo.
La película también tiene una pretensión totalizadora; es decir, retratar todo el ámbito geográfico: el acuático, el aéreo y el terrestre. Se centra sobre todo en el mundo animal, pero no puede dejar de lado la botánica e incluso nos regala el nacimiento de una flor a cámara lenta.
Yo veo dos problemas, uno en el montaje, a veces un poco brusco para acabar una historia y pasar a otra, pero el principal es el del guión (de Fernando López-Mirones). Está tan cargado de lirismo, de grandilocuencia, de significado historicista que contagia todo, hasta convertir las imágenes en algo cursi, rebuscado, cuando en sí las tomas son excelentes, pero la voz de Estrella Morente, bien modulada y correcta, va pesando tanto sobre lo que ves que lo transforma. No había oído este tipo de texto en las películas de naturaleza, que creo deben ser más contenidos y sugerentes, no tan explícitos.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Mis días felices. Dirª Marion Vernoux

Me dejé engañar por las tres estrellas de Metrópoli (sigo echando mucho de menos las críticas de cine de ON Madrid). El planteamiento inicial es interesante: una mujer madura, pero muy bien conservada, que ha cumplido los 60 años, de una manera casi sin querer se mete en una relación con un hombre veinte años más joven que ella. Se deja llevar, tal vez desencantada y apurando la última oportunidad.
Luego la directora no sabe qué hacer, si darle a la relación una dimensión pasajera o profunda, se mete en cliclés: el carácter mujeriego del hombre, el desencanto sexual de las mujeres del club de jubilados, etc. El final es doblemente torpe, por la escena del aeropuerto, donde se produce la ruptura, igual que todo, de una forma tonta; y por el reencuentro con su marido, que se integra en el club de jubilados. La secuencia final de los dos metidos en el agua de invierno del Atlántico es un ejemplo de incapacidad. Lo siento por Fanny Ardant, que también sale un momento en la Gran Belleza, pero representando lo que es, un icono del cine.

La gran belleza. Dir. Paolo Sorrentino

Ha aparecido esta película en la  cartelera y la crítica se ha volcado. En Metrópoli, cinco estrellas; Carlos Boyero, después de un visionado no satisfactorio en Cannes, cuando la ha vuelto a ver en Madrid, se ha hecho partidario.
Es una película excesiva, barroca, como la ciudad que sirve de marco y que es la auténtica protagonista. Se dice que hay un legado felliniano, y así es. Las imágenes son absorbentes, la combinación de música y planos, de personajes individuales y en grupos, van sucediéndose mientras recorres Roma, sus interiores, sus palacios, de fiesta en fiesta, viendo una fauna única, decadente, burguesa, refinada, y cómo no, el clero: sus eminencias y sus monjas. Me importa menos el mensaje, incluso me sobra, porque casi no lo hay, ni importa si lo hay, es el vértigo y la belleza de Roma lo que nos atrapa. Pero tal vez no a todos.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

De tal padre, tal hijo. Dir. Horokazu Kore-Eda

He visto todas las películas que se han estrenado en España de Kore-Eda desde "Nadie Sabe", y en todas hay algo interesante, aunque no todas tienen el mismo tono ni la misma exigencia; por ejemplo, "Air Doll (2009) era rara en casi todo, y "Kiseki" (2011) era entrañable en todo. Ahora, con "Tal padre, tal hijo", nos plantea un dilema moral importante: la elección de tu propio hijo, cuando sabes que el que has criado hasta los 6 años no es tuyo. Resulta interesante cómo aborda el director las relaciones de las dos familias; la rica se basa en el éxito por el esfuerzo, pero su entramado familiar es frío, casi gélido. La mujer no cuenta nada, es el hombre el que toma las decisiones. La que no es rica es desenfadada, la mujer cuenta casi más que el hombre y las relaciones familiares son cálidas, estrechas y divertidas. Intercambiar los hijos de estos dos ambientes supone un trauma, y es lo que aborda la película de una manera pausada, progresiva, paso a paso. Por eso puede parecer lenta. Kore-Eda, sin que lo manifieste claramente, toma partido y obliga al ejecutivo arrogante, orgulloso y seguro de sí mismo a rectificar y descubrir sentimientos que creía domesticados.
Película interesante, no más que "Una familia de Tokio", donde los niños vuelven a ser la pieza clave de toda la historia, sin engolamientos ni cursilerías. Keita, el niño de ojos grandes y asustadizos lo hace maravillosamente.
Lo que opina Ana:


Kore-Eda vuelve a adentrarse en el universo infantil, introduciéndonos en el seno de dos familias de muy diferente perfil socioeconómico y con planteamientos y valores antagónicos. Todo parece girar según las normas establecidas en cada hogar, hasta que la chispa del drama estalla al recibir la noticia de que, debido a un error, en la maternidad donde nacieron  dos de los niños de estas familias, se dio a cada una el bebé equivocado.
En esta ocasión no se alcanza la magia de “Milagro”, pero sí volvemos a disfrutar con esos papeles infantiles tan bien desarrollados, con la ternura de Keita y con la espontaneidad de los nuevos amigos. Se abusa un poco del tópico pobre-feliz, rico-desdichado, asombra el papel tan secundario que juegan las madres, sometidas claramente a las decisiones masculinas. Sirve para plantear un dilema moral sobre la importancia de la familia y el valor de la sangre; ¿qué es lo que hace a un hijo ser considerado como tal, es más importante la convivencia, la educación o la genética? Sin duda se plantean cuestiones que aún hoy y, al parecer más en la sociedad japonesa, siguen sin resolver a pesar de los enormes cambios que está sufriendo la estructura familiar.
 

domingo, 1 de diciembre de 2013

Una familia de Tokio de Yôji Yamada

Lo que opina Ana:
Es un homenaje a los cuentos de Tokio del gran Yasujiro Ozu. La película se toma su tiempo, sigue un ritmo pausado, es muy larga y en algunos momentos se empantana, afortunadamente renace con fuerza en la última parte, desde que se introduce el factor dramático que va a desencadenar su final.
Su punto fuerte es la introducción de la psicología de los personajes, están muy bien construidos y son capaces de transmitir muchas sutilezas que les dan carácter, al tiempo que construyen una semblanza de la familia y sus relaciones.

Emilio: el que sea un homenaje a una película mítica de Yasujiro Ozu, "Cuentos de Tokio", respetando el original con modestia y mesura, ha hecho que las críticas sean muy pacatas a la hora de los elogios. "Es tan difícil enfadarse con esta película como amarla con pasión" (Jordi Costa). ¿Cuántas películas amamos con pasión? Poquísimas. Pero esta es una película muy digna, bien hecha (este director lleva 50 años en la profesión) y sin intención de revisar, alterando y tergiversando el modelo.
La historia que narra, la visita del padre y de la madre, ya mayores pero autónomos, a sus hijos que viven en Tokio, está bien desarrollada. Puede que el papel del hijo pequeño, el díscolo, sea un poco caricaturesco e infantil, pero tiene este toque naïf que le quita severidad al resto de la familia, él y la madre. Una historia que despacito pero claramente te enfrenta a la difícil ubicación de los mayores en la sociedad moderna, de la añoranza de los tiempos pasados como antídoto de la soledad y de la muerte. Todo ello transcurre sin dramatismos y con enseñanzas, la de vivir libremente hasta el final, si te dejan y puedes y la de la comprensión como la mayor manifestación del amor. Dos horas largas que no me pesaron.

Blue Jasmine de Woody Allen

Lo que opina Ana:
Aunque sin dejar de lado su humor, en esta ocasión Woody Allen firma una verdadera tragedia, la de una mujer destronada de su mundo de ricos y arrojada a la dura realidad de los que tienen que ganarse la vida. Hay una continua tensión moral, los prejuicios de clase están siempre presentes, el contraste entre la vida de las dos hermanas es punzante, una se mantiene elegante y altiva, “antes muerta que sencilla”, y otra se muestra chabacana y afectiva. No hay compasión, el personaje protagonista, interpretado por  Cate Blanchett, nace sin futuro, y aunque el director intenta prepararle un final feliz, decide que no se lo merece y contrariamente a lo que hace en Match Point, decide seguir un juego más ético y la abandona a un futuro sin salvación.

Emilio: se quedó solito Carlos Boyero en su juicio negativo sobre esta película, todos los demás críticos la consideran de lo mejor de la última filmografía de este prolífico director.
Es difícil clasificarla. Dicen algunos críticos que es made Woody Allen, ni comedia ni drama. Yo creo que es más amarga que un simple retrato cómico de un batacazo socioeconómico. Woody Allen no te deja alternativas, porque las que te abre, las cierra categóricamente. El personaje que representa Kate Blanchett de una mujer que llega a lo más alto del escalafón social gracias a su boda, y que cae de ese peldaño cuando a su marido se le rompe el entramado financiero-especulativo que tiene montado, descubre a una señora situada en un mundo ilusorio, fantástico y estratosférico, pero sin cimientos, ni emocionales ni personales. Todo lo que es, resulta de aparentar, de figurar, de representar. Cuando termina su función no sabe actuar en otra, por eso está tan distanciada del ambiente de su hermana pobre, y termina con un monólogo de loca. Buena y agria película.

¿Quién mató a Bambi? de Santi Amodeo

Lo que opina Ana:
Hacer una comedia redonda es de las cosas más difíciles  que pueda plantearse un director, en esta ocasión hay un intento que a veces se aproxima, pero sin conseguir coronar la obra ya que  los instrumentos desafinan.
Hay momentos hilarantes, como los de las llamadas a la casa del secuestrado para intentar ponerse en comunicación con su mujer y pedir el rescate, pero hay otros en que se patina y se nota en que los actores no saben ni qué cara poner para decir su diálogo, algo que le ocurre en varios momentos a Clara Lago. La aparición del futbolista Iniesta en el campo viendo crecer el césped, no entra ni con calzador.
A pesar de esos patinazos, espero que Santi Amodeo persevere en su intento, ya que ha demostrado tener madera para la comedia.

Emilio: una comedia, una buena comedia, es un compendio de precisión, equilibrio y sabiduría. Seguramente es más difícil ajustar todas las piezas de una comedia que las de un drama o una tragedia. Además el guión tiene que ser casi una obra literaria. Pues bien, aparte de lo estrambótico del nombre, esta película, que comienza con desenvoltura, intriga y buenas sensaciones, enseguida entra en el grupo de comedia de mamporros. 
No llegó ni de lejos a la conclusión filosófico-política de Jordi Costa cuando afirma que "dibuja un mundo donde todos estamos condenados a ser el payaso de las bofetadas". Esas bofetadas son simplemente el recurso que le permite al director concluir una toma y pasar a otras historias; un recurso pobretón. Los personajes se van a su bola muy pronto, incluso algunos no entran en juego, aunque uno de ellos sea el mismísimo Iniesta. Seguramente lo mejor sea el abogado del peyote.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Sister. Dirª Ursula Meier

Es una película en la estela de los Dardenne. Me recuerda la de otro chico abandonado por su padre que al final lo adopta una peluquera ("El niño de la bicicleta").
Me llama la atención, no los premios que ha conseguido, porque está pensada para festivales, sino que la presente Suiza a los Oscar. Refleja tan poco lo que creemos de Suiza que casi te parece una historia impostada. Cuenta la vida difícil de un chico que se busca la vida en las pistas de esquí, cogiendo por aquí y por allá, al decuido, todo lo que después puede vender. Cuando baja de las pistas se encuentra a una supuesta hermana mayor (Lèa Seydoux) que está más perdida y echada a perder que él.
La historia la cuenta bien, tal vez debería ser más escueta en el uso de la cámara y los planos, dejando de emplear travelling innecesarios (cuando se acerca el chico a la torre de pisos donde vive).
Te deja frío, igual que el que hace en las pistas. El protagonista actúa bien, pero no sientes el dramón que padece.

El Mayordomo. Dir. Lee Daniels

Aproveché los tres días de Yelmo a 3,5 € y fui a ver esta película de la que he tenido opiniones contrapuestas. La mayoría de la crítica no la ha puesto bien, y personas que conozco, que la han visto, sí les ha gustado. Además está el aspecto didáctico.
Empecemos por este último. La sucesión de presidentes de los EE.UU. a los que sirve como mayordomo el protagonista (en la realidad existe este hombre), es difícil que los conozcan los alumnos que no sean un poco mayores y estén interesados y algo especializados en la historia reciente de ese país; sí es mucho más fácil seguir, a grandes trazos, la otra vertiente de la película, la más interesante para mi, la de la lucha por los derechos civiles en EE. UU. hace casi nada, desde 1926.
Estos dos fundamentos : presidentes y lucha por los derechos civiles, corren paralelos y el problema es que no terminan de fundirse y, lo peor, de cobrar fuerza e intensidad, son un poco escenarios y personajes de cartón piedra, por eso algunos críticos, en Metrópoli creo recordar, alababan sobre todo el recurso a imágenes de archivo. Pobre bagaje para una película que dura más de 2 horas. La tendencia a lo melodramático será lo que le haga auparse con varios Oscar. Pero también es discutible. Podría ser mucho más cruda de lo que es. De todas maneras, como dijo Lía "no es una maravilla, pero seguro que has visto cosas peores". Y tiene razón.
Lo que opina Ana:
Muchas caras conocidas para denunciar el racismo en la historia reciente de los EEUU, sin embargo la película se queda muy corta, elige un tono demasiado almibarado que le quita fuerza.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Un cerdo en Gaza. Dir. Sylvain Estibal

Lo mejor de esta película son las intenciones: llevar a un punto de encuentro a palestinos e israelíes, aunque sea anatematizando un pobre cerdo (vietnamita para más señas). El tono grotesco es muy didáctico precisamente para mostrar realidades nada cómicas, por eso se puede usar con alumnos; como cine ya es otra cosa. Ningún crítico la ha desestimado completamente, Jordi Costa escribe "Interesante, pero desigual", y en Metrópoli le dan tres estrellas.
El tono caricaturesco del protagonista palestino (Jaffar), un miserable pescador que apenas puede sobrevivir porque no pesca nada (en la realidad Sasson Gabay, un israelí nacido en Irak, que no lo parece físicamente) me recordaba a Roberto Benigni en "La vida es bella". Como allí, aquí también se distorsiona la realidad. Curiosamente el cerdo es el que anima la historia, el que pone las notas de humor más risueñas. 
Lo dicho, cine bienintencionado (nada de sacrificios por razones religiosas), en tono jocoso sobre un tema escabroso, útil para las aulas, en versión light.
Lo que opina Ana:
Al principio parecía que habíamos ido a ver una comedieta de medio pelo cargada de sal gorda y risa fácil, llena de estereotipos. A medida que avanza el metraje, el espectador acepta el  juego y se cree la fábula, es entonces cuando la película empieza a fluir, el absurdo cobra significado, dejas de cuestionarte la veracidad del guión y te dejas arrastrar detrás del protagonista y su cerdo disfrazado de cordero.
Acaba como un cuento en el que triunfa la esperanza, en el que se da cabida a la paz y a la tolerancia, en el que se sueña con un mundo mejor, sin prejuicios, y aunque sepas que no es posible, como tampoco lo es que se pesque un cerdo en el mar de Gaza, quisieras creer en ello.

Brillantes actuaciones de Sasson Gabay y su mujer Baya Belal.      

jueves, 14 de noviembre de 2013

Stockholm. Dir. Rodrigo Sorogoyen

Encomiable propósito el de hacer cine a toda costa, llevar adelante un proyecto de forma casi artesanal, sin financiación de televisiones y grandes compañías.
Stockholm empieza de una forma peligrosa y preocupante, con una conversación en una fiesta entre dos machos treintañeros y con el solo tema de follar. Tienes pánico a que siga por esos derroteros y se convierta en una de esas machadas. Pero no, el encuentro del chico con la chica establece un juego que dura toda la noche y que tratándose de ellos solos es muy difícil que el entramado dialéctico, el juego de invitaciones y rechazos, la justa amorosa, no decaiga a veces. Asistimos, pues, al despliegue de las artes del cazador que persigue a su presa hasta atraparla, con la diferencia de que la presa no se conforma con ese papel. El último tramo de la película da un giro. De la noche a la luz del día los papeles han cambiado y todo comienza de nuevo, aunque ya nada vaya a ser igual. La narración se torna amarga y la chica, interpretada por Aura Garrido con intensidad y valentía, pone a prueba al cazador. ¿Quién pierde?
El director parece que pretende mostrar la visión del amor de una generación, una visión pesimista. Yo creo que esta partida de ajedrez amoroso se ha jugado siempre, lo que cambian son los ambientes. Madrid es un buen marco para este encuentro. Esos tejados tan poco franceses, tan pueblerinos, tan nuestros.
Lo que opina Ana:
Mal arranque, con una conversación chirriante entre dos amigos en una fiesta, enseguida se va a desvanecer y nos vamos a encontrar frente a los dos protagonistas, una chica atractiva, misteriosa y esquiva y un don juan que no cejará hasta conquistarla. Habla del amor, del cortejo, de los nuevos modos de relacionarse que tienen los jóvenes, de un código que nos resulta extraño a los que tenemos más edad, pero que es completamente real. Paseamos por un Madrid nocturno cercano a la Gran Vía y a Malasaña, la cámara se desenfoca para alejarnos de lo superfluo y acercarnos a lo que se quiere relatar, el juego dialéctico, la tensión por conseguir al otro, hasta que todo se transforme con la llegada del día en el que se produce un cambio de roles y la llegada de la tragedia.

Magnífica interpretación de Aura Garrido.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Tots volem el millor per a ella. Dirª Mar Coll

El principal problema de "Tots volem..." es la falta de definición en el tono de lo que quiere contar. Ese final desabrido, poco cuidadoso en cuanto a la imagen de un marido buscando en la calle a su mujer, en un medio travelling, entre coches, árboles y gente, te da la sensación de imperfección, de falta de cuidado.
La premisa de partida es buena. Una mujer, después de un accidente de coche, está tratando de situarse dentro del mundo burgués en el que vivía, y no se encuentra. Es como si se hubiera descorrido una cortina que le permite ver todo lo que antes tapaba: los hábitos cansinos y repetitivos de la familia, la insatisfacción de su matrimonio, una vida laboral sin alicientes. Entonces vuelve la mirada al pasado, a la época de estudiante y cree que ahí puede encontrar, entre las amistades de entonces, algo que dé sentido a su vida; pero una amiga de aquella época le dice que ella está tan perdida como la protagonista. Por fin descubre que tiene que caminar hacia el futuro sola, y toma la decisión. Todo esto parece que lo hace como si no fuera consciente, como si el desajuste mental del accidente le hubiera provocado una alteración neuronal, pero es así al principio, luego ya es otra cosa. El problema es que, además de ser un poco repetitiva, lo cuenta sin crear la tensión dramática potente que necesita. De todas formas, dejando aparte ese final, incluido el efecto de cinta familiar quemada, y los rellenos musicales, que destrozan el sentido de lo que se cuenta (Francisco Marinero lo escribe en Metrópolis), la película es interesante.
Y siendo en Barcelona, se combinan el catalán y el español sin ningún problema. Da gusto oír los dos idiomas convivir tan bien.

domingo, 3 de noviembre de 2013

La vida de Adèle de Abdellatif Kechiche

Lo que opina Ana:
La crítica no ha hecho más que disparar salvas para celebrar la llegada de una gran película, todo son parabienes y bajo ese mantra vamos nosotros al cine. Yo discrepo en cuanto a la calidad de la película, está bien, pero no es nada excepcional.
Para mí tiene dos defectos importantes, es demasiado larga y le sobran escenas de sexo explícito que no aportan nada a la historia. Me conmueve más lo que puedan decir sus miradas o sus bocas, expresando un deseo que no necesito visualizar.
Las dos actrices están soberbias, aguantan los muchísimos planos psicológicos a los que les obliga la cámara, persiguiéndolas con primerísimos planos para desnudarles también sus almas.
Al llegar los títulos de crédito, se nos resume la película como la vida de Adéle capítulos 1 y 2, lo que hace presuponer que la intención del director es seguir contándonos su historia, difícil  parece de creer sabiendo que ha acabado a la gresca con sus actrices.
Pues hablando de capítulos, sin duda el primero, el que nos habla de la Adèle escolar, la chica que se busca y no se encuentra es el que me parece que tiene más garra, el segundo entra de lleno en la relación amorosa de las dos chicas y en su desamor, esta parte se hace más pesada, repetitiva, no sabes ya cómo poner las piernas  y empiezas a desear que le dé la puntilla de una vez a la historia.
Emilio:
La polémica entre el director y las actrices (sobre todo Léa Seydoux) van a alterar la imagen de esta película (y seguramente favorezca su taquilla).
En líneas generales es fácil caracterizarla: es una historia de amor pasional y epidérmica. A partir de ahí, los detalles: entre dos mujeres, una que cumple 18 años en la película, insegura de su sexualidad, sensual y atractiva; y otra, lesbiana sin incertidumbres sobre su elección. A esto añadimos las diferencias culturales y de clase y se conforma una historia que decían duraba ocho años, aunque da la impresión de ser mucho más corta. El director ha escogido un ritmo literario (por eso las referencias a los grandes novelones de los amores cortesanos del Antiguo Régimen francés) y va presentando el transcurso de los sucesos como si fueran episodios, a cada uno le concede su tiempo: el encuentro; el romance y la pasión y el desenlace. En los dos primeros no ahorra las escenas sexuales, que podrían haberse sobreentendido, igual que lo hace en otros romances de Adèle, pero prefiere hacerlos explícitos. Es lo más polémico de la película.
Me gustan las dos actrices, se meten en el papel hasta dejar sangre ,sudor y lágrimas en él. Pero creo que se alarga demasiado, no porque lo necesite la historia principal, sino porque el director quiere que sintamos la importancia de los detalles para llegar a los momentos culminantes.
Interesante la propensión que tiene el cine francés de situar sus historias en el ámbito educativo. Aquí la vida de Adèle comienza en un instituto y parte transcurre en una escuela. Clases modélicas. La enseñanza y el ser. Igual que en España.

Caníbal de Manuel Martín Cuenca

Lo que opina Ana:
Extraordinario e inquietante comienzo, para continuar después  por una senda menos atractiva de lo que  parecía prometer. Como puntos fuertes están la interpretación de sus dos protagonistas y la atmósfera perturbadora que Manuel Martín Cuenca sabe recrear, como aspecto más débil  está la indefinición del caníbal, un hombre pulcro, metódico, podríamos decir  hasta que vulgar, del que no llegan a encajar sus dos personalidades, la de cazador certero  que se come parsimoniosamente a sus víctimas primorosamente fileteadas, con esa otra de hombre  “meapilas”.

Emilio:
Decidí ir a verla. La disparidad de las críticas (cuatro estrellas en Metrópoli, Boyero mucho más comedido) y el tema, no me inspiraban, pero Ana me aconsejo ir y fui.
El comienzo es tan intrigante, tan cinematográfico, tan abierto a múltiples posibilidades que casi todo lo que viene después va restando, hasta dejarnos con una cara de decepción evidente.
El plano secuencia de la gasolinera y el montaje inmediato, que va desde la visión del asesino al de las víctimas son una obra maestra. Pero, ahí se queda el asunto. Ni la historia de amor la sientes (ni el propio personaje protagonista lo hace) ni los ingredientes de la película van enriqueciéndola. La aparición de las rumanas en una ciudad provinciana y su entrada estrambótica en la película tumba cualquier posterior esperanza.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Vivir es fácil con los ojos cerrados. Dir. David Trueba

Aparte de la crítica incomprensible de Jordi Costa, a Boyero le ha parecido muy buena esta película, incluso, y ya es decir, la actuación de Javier Cámara. En eso estoy de acuerdo. Cámara hace un papel entrañable. Él lleva el peso de la historia y es el más coherente en su locura de ver a John Lenon y enseñarle los cuadernos de sus alumnos incompletos porque no pueden entender las letras que oyen y le va a pedir que escriban en los discos las letras de las canciones; y así será desde entonces, 1966. Los que le acompañan en esa España pobretona que ansía romper las cadenas que la tienen sujeta a la Dictadura,ya son otra cosa. El adolescente que huye de su casa y la chica de un centro de monjas para mujeres descarriadas que se han quedado embarazadas, recorren con él este camino hasta Almería, el lugar de rodaje donde esta Lenon. Y a veces sobran. Igual que algunos de los personajes de esa Andalucía atrasada y paupérrima. Ese plantel de secundarios, que en muchas películas de Berlanga son un complemento perfecto, aquí quedan un poco de cartón piedra. A pesar de esto, la película es entretenida, no cae en la cursilería, aunque está a punto, ni en la denuncia tópica, aunque se queda cerca. El guión del propio director sabe contener esos peligros.
Lo que opina Ana:
Lo mejor, la reconstrucción de la atmósfera de esa España pacata de los años 60. El colegio en el que trabaja Antonio, la familia de Juanjo, sentados a la mesa toda la chiquillería bajo el dominio absoluto del pater familias, la residencia cárcel de la que se escapa  la guapa Belén  en sus primeros meses de embarazo, el hotelillo  en la playa almeriense… todo está traído del recuerdo personal de quien nos está contando la historia y lo hace muy bien.
Otro punto fuerte es la actuación de Javier Cámara que consigue matizar el carácter de ese profesor perseguidor de sueños y la de Natalia de Molina, una debutante que pisa fuerte y sabe dar la réplica.
Me gusta menos cómo engrana el papel del chico fugado, resulta un poco forzado, así como el del bar de la playa, especialmente el del hijo retrasado.
Se deja ver, es amable y optimista, algo siempre de agradecer.



Michael H. Dir. Yves Montmayeur

Llegué un segundo tarde y vi como Haneke ve a través del TV la escena de un chica y un chico que discuten, ella le llama cobarde y se dispara en la pierna. ¿El séptimo continente? Después ya entramos en "Amor", su última película.
Observamos en este reportaje como se desenvuelve Haneke en el medio que domina, el rodaje de sus historias. Se niega a interpretar sus películas y, a pesar del sufrimiento que muestran sus personajes, al final nos confiesa que lo que más teme es el dolor físico, del que lo sufre y del que le acompaña.
Es como Bernhard, su compatriota novelista y autor de teatro, un músico profesional fracasado, pero admirador de la armonía, la complejidad y la precisión de la música.
Se deja rodar con naturalidad. El director de este documental es quien ha hecho los making of de sus últimas películas. Haneke muestra un buen trato con los actores, los cuida, pero al mismo tiempo exige hasta la extenuación que se cumpla el plan de rodaje. Llama la atención la escena de "Amor" en la que está revisando la platea de espectadores: el japonés, la pareja mayor..., pero no le gusta su disposición y pide que vuelvan a llamar a los 400 para recolocarlos. Yo no me fijé para nada en cada uno de ellos, y, por supuesto, no vi al japonés. Así en todo y con todos. Perfección y voluntad para conseguirla. Para los actores, a veces, es agotador. Nosotros debemos agradecérselo, a ellos y a su director.

Capitan Phillips. Dir. Paul Greengrass

Decía un crítico en la revista (mucho peor) que ha sustituido a ON Madrid, que te quedas desde el principio pegado a la butaca. Puede que exagere. Greengrass sabe distribuir bien la tensión in crescendo, tal vez, según los cánones, tenga demasiados climax. 
El comienzo tontorrón (a Boyero le invitaba a la huida inmediata) enseguida da paso a la sorpresa de verte en un carguero inmenso, en un país lejano ( modélico el puerto de carga de Omán), que se adentra en una ruta peligrosa, la de los piratas (no se ha vuelto a oír nada sobre ellos, ¿quién pondría en marcha a esos miserables?) somalíes. Resulta curioso que cuatro chalados, con kalesnikoff y excitados por el khat, puedan hacerse con un barco de ese tamaño; y así es. Hace bien el director en reconocer la convincente interpretación de los piratas colocándolos debajo de Tom Hanks en los títulos de crédito.
El todopoderoso EE. UU. , una vez conocido el caso y que está llenando los noticieros y las revistas, no puede dejar morir a este capitán que representa a todo el país. Queda bien mostrada la desproporcionada relación de fuerzas entre unos y otros: portaaviones y acorazados contra un bote salvavidas, que es como una nuez flotante. Al final, ya sobre el fondo negro que precede a los títulos, nos dicen que al año siguiente al suceso (2009), el capitán volvió a navegar. Tom Hanks es un maestro en representar estos papeles de héroe por accidente, de encarnar al americano desconocido, que por amor propio y valentía, encarna los valores de toda una nación. Sobre la situación de los pescadores, ahora piratas, dos conversaciones de circunstancias. ¡Ah! Un niño somalí juega al fútbol en la playa vestido con una camiseta del Barça. Conste.
Lo que opina Ana:
Película sobre los nuevos piratas del siglo XXI en el Océano Índico, frente a aquellos bajeles clásicos llenos de toneles de ron y cofres con tesoros, encontramos pequeños esquifes movidos por la fuerza de la desesperación que dan el hambre y un mundo sin futuro. Pescadores sin nada que pescar al haber sido esquilmados sus bancos por las grandes potencias. Gentes que se alimentan a base de masticar  hojas de droga, lo que les inyecta el valor y la osadía necesarios para enfrentarse a una marina mercante, colosal y moderna, pero que no está preparada para combatir sus violentos ataques. Tenemos a David enfrentándose nuevamente con Goliat.
La película se rueda sin maniqueísmos, no hay buenos y malos absolutos, son seres humanos en situaciones extremas. La actuación es un duelo de titanes entre el veterano Tom Hanks, capitán Richard Phillips y el novel Barkhad Abdi, que lo dice todo con sus inmensos ojos pícaros o sufrientes, pero siempre orgullosos. La desproporción llega al final, en el momento del rescate, cuando fuerzas especiales de los marines invaden las aguas del Índico para dejar muy claro quien tiene el control.
Aventura y reflexión, sales del cine pensando y eso siempre es bueno.


sábado, 26 de octubre de 2013

El médico alemán. Dirª Lucía Puenzo

Carlos Boyero la calificaba de extraña y atractiva. Puede que tenga razón. A mi me parece interesante. Vamos a pasar por alto la coincidencia inicial del encuentro de una familia argentina con el protagonista en una ruta solitaria, la ruta del desierto, que los llevará al pie de los Andes, a Bariloche. Ese encuentro marca toda la película, porque pone en relación a Mengele con su objeto de estudio y ensayos, toda la familia, especialmente una niña de 12 años que tiene el cuerpo de una de 8.
Está bien contada y muestra, lo que más me llamó la atención, la red de apoyos y su implantación en una fecha tan tardía como 1960 de antiguos nazis, que todavía, 15 años después, son admirados y venerados por los círculos alemanes y allegados en América Latina y, por supuesto, con la complicidad de los gobiernos.
En el personaje de la niña, que está bien interpretada, recaen demasiadas responsabilidades. Es una niña despierta y lista, pero convertirla en testigo, intencionado o no, de lo que ocurre en la película es un poco exagerado. Ella está en todos los lugares donde sucede algo importante. Tampoco favorece a la película que se convierta en la narradora ocasional desde un futuro impreciso. No me gustó asimismo el preciosismo compositivo en algunos encuadres, ni de la naturaleza ni de las escenas con personajes. La historia no los necesita. Aun así, son asuntos que no distraen de lo principal: los nazis y su refugio precioso en América Latina. Solo tienen que temer al Mossad. Alex Brandemülh hace un buen papel como Mengele.
Lo que opina Ana:
Película narrada  a través de los recuerdos de la niña protagonista, de manera que se queda más en el plano de los sentimientos personales que en el del análisis objetivo de los hechos. Lucía Puenzo compone una historia que va volviéndose más inquietante a medida que vamos comprendiendo la dimensión maligna de ese médico alemán tan educado y suave y cuando salimos de la historia de ficción para comprender el papel que jugaron algunos países latinoamericanos como refugio de nazis. Es escalofriante ver esas comunidades arias de expatriados poderosos, que siguen inculcando sus principios en  sus colegios , que siguen demostrándose su solidaridad , que se tapan y se protegen, de manera que el propio Joseph Mengele consiguió desvanecerse y escapar del único peligro real, el rapto por parte del servicio de espionaje israelí, que a punto estuvo de atraparlo, pero que se le esfumó de las manos.

Prisioneros. Dir. Denis Villeneuve

El primer día de la fiesta del cine no había entradas; al día siguiente, 22, a primera hora de la tarde, lo conseguí.
Había visto de este director la película "Incendies", y, aunque tenía algunos excesos, estaba bien mostrado el drama de una mujer en Oriente Próximo que se ve azotada por querer amar a alguien a quien la familia veta, y todo envuelto en una guerra continua. El final era una pirueta inesperada, pero lo anterior compensaba.
En esta no veo la fuerza dramática de "Incendies", ni el mensaje está claro y el final se resuelve por la acumulación de casualidades. Cuenta con actores de tirón, Hugh Yackman es el reclamo principal, es una producción de Hollywood, con presupuesto generoso, pero todo esto no supone que el producto final sea mejor.
Ha tenido buenas críticas (en Metrópolis le dan 4 estrellas y está en el 2º puesto de las mejores). A mi no me parece para tanto. Normal, de ver y no impresionar. El mensaje de crítica a los comportamientos derivados de una religiosidad extrema, está un poco tapado, tal vez en un thriller tenga que ser así. Lo que más destaco es el miedo a lo desconocido, al otro, en los ambientes rurales de los EE.UU., mezclado con una filosofía de lo individual frente a lo colectivo, de contar solo con los tuyos. Esto explica esa relación indisoluble entre las armas y los estadounidenses. 

domingo, 13 de octubre de 2013

Gravity. Dir. Alfonso Cuarón

Gravity es un peliculón, pero le sobran los 10 minutos finales. Escribe Javier Ocaña (que para las alabanzas que dirige a la película, su columna donde escribe su crítica, se hace diminuta; Alberto Bermejo en Metrópolis, con el mismo signo admirativo, le da 5 estrellas, le dedica una página entera) que todo es carne, que no le ocurre lo que a la "Vida de Pi", que el comienzo y el final alargaban la película, perjudicándola.
La visión en 3D refuerza la sensación de amplitud, de ingravidez y de movimiento, porque en esta zona del espacio, donde las cosas y los cuerpos flotan, adquieren, sin embargo, una velocidad increíble, que no coincide con ese estado no gravitatorio.
La historia es sencilla, la manera de contarla, magistral. Hay secuencias en las que no tienes preparados los sentidos para tanto despliegue de imágenes generales, particulares, acción trepidante y diálogos necesarios. Ocurre como se entraras en el torbellino donde la tempestad se desencadena y no eres más que un muñeco al que llevan de un lado a otro.
El guión es otro ejemplo de adaptación a los propósitos del filme, narrar una acción rutinaria para quien la hace, que sale mal, con la diferencia importante de que estás en el espacio y con un campo muy limitado de acción. Cuarón no busca la trascendencia mediante discursos y reflexiones profundas; la vida allá arriba tiene mucho de épico y de místico, pero el director lo muestra de una manera solapada, sin cargar las tintas, porque no hace falta: el lugar, el suceso y los personajes (con las heridas sentimentales y emocionales que tenían en la Tierra), nos lo van mostrando.
El final podía haber quedado abierto, en el último cohete espacial, con el paracaídas abierto, y bajando. El espectador debe cerrarla, si quiere. Volver a meter en apuros a la protagonista (Sandra Bullock, perfecta), con lo que ya ha pasado y superado, es redundante. Tal vez sea la concesión comercial que hay que hacer para que no se quede en disfrute de minorías.
Lo que opina Ana:
Guión impecable, imágenes impresionantes, tensión in crescendo, acierto al elegir como protagonista a una heroína moderna, capaz de sobreponerse a todo y luchar sin desfallecer. Esos mundos interestelares no están hechos para gente corriente, hoy por hoy los astronautas son aventureros cualificados que unen unas condiciones físicas envidiables con una preparación  científica abanderada. Yo no me siento uno de ellos, por muy hermosa que sea la vista desde tan alto, me gusta tocar el suelo y respirar el aire aunque sea contaminado.

Es una pena que se haya elegido rematar tanto un final que debería haber concluido  al desplegarse el paracaídas. Sobran las escenas acuáticas. 

Gloria. Dir. Sebastián Lelio

Me llama la atención el repentino cambio de país y de profesión del director; después de presentar esta película en el festival de Berlín, donde la protagonista obtuvo el Oso de Plata, él se quedó a vivir allí y de un restaurante. En fin.
Gloria es una película especialmente dirigida a personas mayores, de por lo menos cuarenta y tantos. Cuenta las aspiraciones a conseguir la felicidad de una mujer que se acerca a los 60 años, ya sin obligaciones familiares, pero que no está dispuesta a recluirse. El amor forma una parte esencial de su proyecto, y, a esas edades una relación que no sea rutinaria cuesta mucho. La película no omite la parte sexual de las relaciones, y la actriz, Paulina García es la más expuesta.
La historia, bien contada, muestra la soledad de esta mujer divorciada. Su familia tiene su vida, la soledad le pesa, aunque no está dispuesta a perderla a cualquier precio. Otro rasgo de su carácter es su romanticismo, las canciones que se sabe de memoria hablan de amor, de esperar, de deseos. Finalmente, a esa edad otra vez, tiene que hacer valer su independencia frente a una relación frustrada. Ese es su mensaje.
No creo que tenga un gran éxito de público. Lo que cuenta está muy localizado en un grupo de gente y lo que trasmite tampoco se eleva a valores universales. Una historia cotidiana, cada vez más frecuente.
Lo que opina Ana:
Película sostenida por una interpretación impecable de Paulina García que nos lleva hacia el interior de sus miedos, a compartir su lucha por seguir viva a las puertas de la vejez, cuando toda la vida construida anteriormente parece desvanecerse y la soledad   es una compañera a rechazar.

Los tiempos son lentos, la historia se cuenta a ritmo de miradas, canciones y amplias bocanadas de cigarrillo que ayudan a rellenar la mente. Se habla de gente normal, no hay héroes ni heroínas , se elige una edad difícil  sobre la que hablar, no es una película de masas, cuenta una historia mínima pero con verdades universales, en la que la mujer es protagonista y sale mejor parada que los hombres que la rodean.

sábado, 12 de octubre de 2013

Las brujas de Zugarramurdi. Dir. Álex de la Iglesia

¿Pesa más el envoltorio que el contenido en las películas de Álex de la Iglesia? Desde luego es dueño absoluto de los recursos de puesta en escena y medios técnicos para montar grandes montajes, con muchos figurantes y vertiginosos movimientos de cámara.
El trasfondo de la guerra de sexos se hace más pesado cuando más explícito es, y resulta un complemento perfecto cuando se usa de forma cómica y grotesca en un marco general. Por eso la primera parte, la que transcurre hasta que llegan a Zugarramundi es más ligera, más dinámica, más entretenida; la de la brujería, baja su fuerza, a pasar de contar con las partes más espectaculares, las del aquelarre final de la cueva, porque no avanza y gira en torno a la esperada aparición de la diosa madre, la Gran Venus. 
Los observadores finos como mi compañero Juanjo han visto las referencias visuales que hay, tanto a películas suyas (El día de la bestia), como a  ajenas (El Señor de los Anillos).
Película entretenida, que busca atraer con algo más que recursos superficiales y manidos, arriesgando y manteniendo el espectáculo.
Lo que opina Ana:
Delirante comienzo con el atraco surrealista a un establecimiento de compra venta de oro en la Puerta del Sol de Madrid, perpetrado por unos mimos vivientes llenos de energía. Este ritmo trepidante se va apagando a medida que su huída les lleva al encuentro con unas brujas modernas que siguen practicando aquelarres milenarios en medio de las cuevas navarras de Zugarramundi. En esta segunda parte se quiere mantener el ritmo a base de disparates que mezclan una gigantesca diosa madre, devoradora de niños, como Saturno, inspirada en la estatuilla de la Venus de Willendorf. Acabas diciendo, “se está pasando de la raya, qué pena tanto desvarío” Como siempre, cuenta con una dirección de actores modélica, sabe sacar lo mejor de cada uno de ellos, Mario Casas borda su papel  de tontito guaperas.

domingo, 29 de septiembre de 2013

El espíritu del 45. Dir. Ken Loach

Un documental que sirve sobre todo para alabar la valentía política de un gobierno laborista, el que tuvo Inglaterra en la posguerra, presidido por Clement Atlee. Viendo sus imágenes y sus testimonios comprendes por qué un personaje de la talla y de la fama de Churchill perdió las elecciones, tras el triunfo en la 2ª Guerra Mundial, en parte debido a él, frente a los alemanes. 
El líder laborista, un hombre tímido, que en el discurso de la victoria se repasa el botón del chaleco, como si le diera vergüenza hablar en público, asumió una tarea que ningún gobernante de ahora se atrevería a realizar, gobernante de izquierda, me refiero. Ya en la parte final del documental, vemos, frente a ese impulso por llevar la igualdad a la sociedad inglesa, la figura opuesta de Theacher, encargada de borrar lo que los ingleses habían conseguido. ¿Cómo sigue prevaleciendo esa postura hoy, que defiende desmontar el Estado y poner la riqueza en manos de unos pocos? y, ¿cómo la izquierda, el socialismo, se muestra tan pacato, tan cobarde, tan claudicador?
Escribe Jordi Costa que se deberían programar excursiones masivas a las salas de cine donde se proyecta para que aprendiéramos la lección, para que la historia sirva alguna vez para algo.
Lo que opina Ana:
Documental necesario y que debiera ser de obligatoria visión en los colegios. Elogia y da voz a una clase trabajadora inglesa modélica en la lucha por defender sus derechos, gentes con conciencia y orgullosos de sus logros y que ahora desde la vejez ven con tristeza  hacerse añicos sus sueños.  Da miedo ver el avance destructor del neoliberalismo, el ocaso de una sociedad del  bienestar que tanto esfuerzo costó levantar, estremece mirarse en su espejo y ver tu reflejo.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

El último concierto. Dir. Yaron Zilberman

En la segunda mitad de agosto, C. Boyero hacía la crítica de la película, elogiando el tono y la actuación de sus actores, especialmente la de Philip Seymour Hoffman. A mi, que he tardado bastante en verla, fuera de la música, sobre todo el Opus 31 en Do sostenido de Beethoven, lo demás me parece sobreactuación. Conflictos por todas partes y en todas direcciones. Ganas de complicar las cosas, muchas veces de forma artificial. Nos queda N. York, de la que abundan las imágenes invernales. Son un poco postalonas, pero merecen la pena.
Lo que opina Ana:
Cuenta con un gran cuarteto de intérpretes, eso y la maravillosa música  que escuchamos dan sentido a la película que, sin embargo, hace aguas en cuanto se refiere a su tensión dramática. El director se empeña en no dejar cabo suelto, en enredar a los personajes en una telaraña sin sentido, que llega a hacer grotesca la historia. Otra  cosa que me pareció penosa es que parece que para interpretar esa maravillosa música hay que estar padeciendo cada segundo, los actores tienen cara de estar estreñidos , algo que afortunadamente me desmintió el espectáculo “Pagagnini”que unos días después disfruté en el teatro, escuchando a Ara Malikian y a Illana, quienes desacralizaban la música clásica con gran virtuosismo  

El Estudiante. Dir. Santiago Mitre

El Estudiante es una película difícil para un espectador español por el desconocimiento de las organizaciones estudiantiles que se mencionan y de la situación política a la que se refieren sus personajes, y por lo sucio del sonido ambiente, mezclando conversaciones y ruidos y aveces un fondo musical, a lo que hay que añadir lo que cuesta a veces entender el español de Argentina. Pese a estas dificultades la película ha recibido buenas críticas (Javier Ocaña escribe al final de su comentario que es una película magnifica).
La sala estaba llena. Es cierto que solo se proyecta en una sola sesión diaria; lo curioso es que la mayoría (más del 90%) de los espectadores tenía más de 70 años, por eso le pregunté al chico de la ventanilla si había alguna promoción especial para mayores. Pero no la había, y todavía me pregunto qué había llevado a ver esa película a esas personas.
El ambiente universitario que vemos es tremendo. La Universidad parece un edificio en ruinas con okupas. Las clases se interrumpen y solo se habla y habla. El profesor es uno más, y a veces el menos considerado. Se ha escrito que es una metáfora de la política, que el estudiante protagonista aprende en el mundo universitario el pragmatismo de la política y el sabor amargo de la traición. El guión está bien construido (por algo el director es antes que nada guionista), pero no sé si es un ejemplo de la política canalla que tan vilipendiada está ahora o de la política de altos vuelos. Seguramente de lo primero.
Lo que opina Ana:
Llegó precedida por muy buenas críticas, a mí no me pareció que las mereciera. A la historia le falta garra, resulta confusa, lo único que sacas en claro es la suciedad que rodea a la política, desde sus más bajas instancias, desalentador.


domingo, 15 de septiembre de 2013

La piedra de la paciencia. Dir Atiq Rahimi

El bonito título responde a una leyenda de origen persa. Cuenta que una piedra mágica sirve para decirle todos los secretos y los va absorbiendo hasta que al romperse, libera al confidente.
Esta película, dura en su planteamiento: una mujer musulmana abandonada en una ciudad en guerra, con un marido vegetal (y es su piedra de la paciencia) y dos hijas pequeñas; se va transformando de una denuncia del aislamiento y el sometimiento que sufren las mujeres por culpa de la religión y las costumbres, a una película sensual al conocerse los secretos que guarda la esposa y la manera de contarlos, y descubrir a su única aliada, su tía, que ha escapado al sometimiento por la discutible vía de la prostitución.
La actriz Golshifteh Farahami lleva todo el peso de la narración, y en algunas tomas, en algunos planos, en muchos, está bellísima.
La forma de hacer la película, con encuadres preciosistas, composiciones casi pictóricas, encadenamientos de secuencias a través de lo que se dice, pero con planos diferentes, te podría hacer pensar que el director, que también es el autor de la novela del mismo título, con la que ganó el Goncourt en el año 2008, es un principiante en lo cinematográfico, pero no es así. Será un estilo marca de la casa, que a mi me parece que a veces no le va bien a lo que se cuenta.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Mud. Dir. Jeff Nichols

Ha tenido buenas críticas este director. Ya pasó con "Take Shelter" y ahora también. A mi no me termina de gustar, tal vez porque no llegue a entender del todo sus propuestas.
Esta película, ambientada en la geografía única del Mississippi, con las casas de madera sobre el agua y la vida particular de sus pobladores, gozando de la libertad que proporciona una naturaleza tan apabullante, no es tan extrema en su presentación de la vegetación y de la gente como "Bestias del sur salvaje", pero está bien reflejada. En este universo se presenta una historia muy bien narrada de un huido y dos chicos, que saltándose sus miedos y en secreto ayudan, por diferentes motivos, a este personaje. Es lo que tiene de eco de Mark Twain.
El género femenino está fuera de este código de vida. Los hombres y los chicos no las entienden, las temen. Las tres mujeres que aparecen, una madre y dos novias, van a dejar a sus parejas. Son poco fiables en un mundo de lealtades.
Es una película entretenida, de aventuras. Hay dos "cosillas": el papel de Reese Witherspoon como novia de Mud, el protagonista, es un poco simplón. Desencadena todo, sin que el personaje tenga la entidad ni le den el papel suficiente. Y el final, con dos corte de metraje más lo habría dejado abierto, como convenía a la historia.
La actuación de los dos chicos, imprescindible para mantener en pie todo el relato.
Lo que opina Ana:
Un cuento  que habla de la iniciación a la vida adulta, una película de aventuras en la que el paisaje del río Mississippi se convierte en un protagonista más. Es una pena que se le escapen algunos cabos en un relato que de no haber sido así, sería perfecto.
Los dos chicos protagonistas te cautivan desde su primer plano en la pantalla, los personajes que representan crecen y ellos les dan alas. El personaje de Mud, interpretado por Matthew MCConaughey es el imán de la historia, se deja ver a ráfagas, siempre ocultando cosas, amparándose en falsas verdades, aunque actuando como un héroe cuando le corresponde hacerlo. Su final y el del film deberían haberse quedado refugiados en esas sombras que le perseguían, no me gusta que se vuelva tan explícito, ni que una música festiva remarque el happy end.

Sam Shepard protagoniza a un secundario muy bien construido, su personaje es otro de los aciertos de la película.