La sala de los Princesa en que daban
la película estaba llena de ancianos, nunca nos había pasado antes encontrarnos
con un perfil de espectador adaptado al
del guión, al menos en una película para adultos, por supuesto sí en
otras infantiles o de adolescentes.
Es una bonita historia de amor, bien
interpretada por la pareja protagonista, los dos la sostienen con firmeza,
tanto James Cromwell, como Geneviève Bujold. Está bien contada, tiene ritmo y
un tono optimista que sin duda debe proceder del carácter del matrimonio real sobre el que se cuenta la
historia, dos titanes octogenarios capaces de combatir juntos hasta la muerte,
contra la enfermedad, contra la administración, regida por una absurda burocracia
y contra lo que se ponga por delante.
Película para la tercera edad. Creo que la media de edad de la sala no era inferior a los 65 años.
Empieza otra vez con el famoso basado en una historia real.
A los críticos les ha dado por comparar esta película con otras, en el País con "Leviatán" y en Fila 7 con "Amor". Con la primera por lo del poder de la autoridad;con la segunda, por el deterioro que provoca la enfermedad de la mujer protagonista.Bueno, para mi no se pueden comparar en ningún caso.
Es una película amable, donde se impone el sentido común y donde la enfermedad está tratada con benevolencia. El humor además suaviza y civiliza las tensiones. A destacar el tono mesurado, que solo se rompe brevemente al final, cuando el protagonista (James Cromwell) rompe a llorar mientras suena "After the Storm", pero enseguida se recompone el lenguaje de la película.