miércoles, 4 de enero de 2017

El tesoro. Dir. Corneliu Porumboiu

Otra película rumana, y con premio también en Cannes ("Un certain regard"). No tiene, ni quiere,  la trascendencia que le da Mungiu a la situación de Rumanía en "Los Exámenes". No incide en los asuntos sociales y políticos,aunque están ahí, de fondo (es curioso, aluden a los comunistas como si fueran de la época del Imperio Otomano, lejos, lejos). Es un cuento, de hecho el padre le está leyendo al hijo al principio de la película la historia de Robin Hood. El protagonista recibe una propuesta tentadora, buscar un tesoro escondido, y como si fuera un niño grande , se la cree, arriesgando su dinero y su trabajo y se lanza a su búsqueda. Piensas todo el rato que va a ser el cuento de la lechera y que, como a ella, se le va a romper el cántaro. Pero, como Robin Hood, repartirá entre los pobres lo que ha ganado a los ricos. Hasta ahí se puede llevar la lectura de esta sencilla historia, entretenida y bien narrada.
Lo que opina Ana:
Divertidísimo cuento que a veces raya en el absurdo. Con pocos medios, personajes bien perfilados y una historia simple, se consigue filmar una película cargada de humor, triste en origen pero que acabará transcendiendo, arrancando de su rutinaria vida de oficinista al que se convertirá en un padre heroico, capaz de encarnar al Robin Hood del cuento que lee cada noche a su hijo. 

Los exámenes. Dir. Cristian Mungiu

Lleva tiempo en la cartelera de los Golem. Obtuvo el premio a la mejor dirección en el último festival de Cannes. Yo creo que la fama le precede a este director, independientemente de lo que haga. En esta película se ha hecho el interesante. Deja zonas de sombra (tocar el claxon en un punto del recorrido haya o no tráfico), produce tensión a lo Haneke (de noche se mete en una zona boscosa con una linterna; se baja de un autobús a perseguir a alguien) sin ton ni son y todo para no llegar con ello a ningún sitio. La historia es sencilla en su inicio, quiere reflejar los valores y las aspiraciones de un padre volcados en su hija, pero se cruza un incidente que los pone a prueba en su honestidad, dentro de un entorno donde prima la corrupción. Para que el personaje del padre tenga más difícil su valoración, presenta unas relaciones familiares casi rotas. Podría haber desarrollado esto sin esas secuencias incomprensibles de sesudo cineasta. Su cine no gana así, desde luego.
Lo que opina Ana:
La película sigue varios planos narrativos, uno lineal  y fácil de seguir y otro totalmente deslavazado que no aporta nada a la película, sólo crea incertidumbre y confusión.

Lejos queda la fuerza expresiva y conmovedora de “Cuatro meses, tres semanas y dos días”, en esta ocasión la denuncia de una Rumanía sumida en la corrupción y el clientelismo, con una población desmoralizada, sin esperanza, que sólo tiene como válvula de escape la huida, no llega a emocionarte, al menos a mí no me emociona. Las tribulaciones de ese padre obsesionado por conseguir que su hija logre lo que él no pudo, me dan igual, lo mismo que le ocurre a los cristales de su casa y a sus deambulares nocturnos.

lunes, 2 de enero de 2017

Comanchería (Hell or High Water). Dir. David Mackenzie

Buen comienzo de año. Estupenda película. Una de las razones está en contar con un magnífico guión que coge el ritmo de la historia desde el principio; además de unos personajes plenamente caracterizados por los actores que los representan; añadimos un paisaje urbano y rural que enmarca perfectamente el estado de ánimo de lo que se narra y para concluir un director que sabe encajar como un maestro todo lo anterior (es inglés pero parece un tejano de toda la vida). Una sola pega; en versión subtitulada (y es muy recomendable verla así), los textos no se leen a veces porque la letra no aparece suficientemente contrastada con el fondo. No hay duda. Gran cine.
Lo que opina Ana:
Teníamos ganas de empezar el año viendo una gran película y lo conseguimos.
Un guión perfecto, unos actores en estado de gracia, un ritmo incesante, un sentido del humor incisivo, una huida del maniqueísmo, nada es blanco o negro, nadie está en posesión de la verdad, una denuncia colectiva de los ladrones de guante blanco, esos bancos sin escrúpulos ni piedad que condenan a la miseria a los que no pueden salir de ella por sus propios medios. Escenas nacidas para convertirse en antológicas, como la de la vieja camarera que atiende a la pareja de policías, ¡no tiene desperdicio!
Un retrato de los inmensos espacios texanos, el paisaje es otra vez un protagonista estrella en esta película y de sus habitantes, armados hasta los dientes y capaces de seguir recurriendo a los linchamientos, como en la época del lejano Oeste.

Espero que coseche lo que se merece, que es mucho.

domingo, 1 de enero de 2017

Las inocentes. Dirª Anne Fontaine

Hay que agradecerle a la directora dos cosas, que use como lengua principal la del lugar donde está situada la acción (Polonia) y que aborde una historia tan tremenda como esta, cada vez recogida en más testimonios y libros de historia: las violaciones masivas que sufrieron las mujeres (en este caso polacas, y monjas) durante la guerra y al final de la misma. He leído en alguna crítica que se queda un poco en la superficie; tal vez le falte brío y contundencia, que quede un poco descolocada la relación de la protagonista, la enfermera francesa, con el médico francés y que el dilema moral y político que sufre esta enfermera que se declara comunista al ver lo que hacen las tropas soviéticas quede sin desarrollar, pero sí vemos el desgarro espiritual que sufren las monjas entre lo que hay que aparentar y lo que hay que hacer. Desde luego sientes mucho más cercano el drama y la tragedia de una historia real, aunque también piensas que se podía haber hecho una película más grande.
Lo que opina Ana:
La historia con minúsculas se cuela en esta película, aquella a la que no se refieren los libros. Es una pena que el gran potencial  que podría haber generado no prenda con toda la fuerza que le habría correspondido y que no nos transmita unos sentimientos que se expresan muy velados, que no nos haga llorar la amargura que debió vivirse en el interior de los muros de ese convento, convertido en sala de torturas para una comunidad de monjas indefensas ante el pillaje de los soldados soviéticos que venían a liberar el país de la presencia alemana.
Incompleta, aunque digna de verse para abrirnos la mirada  hacia otras crueldades de las guerras que normalmente se olvidan como si nunca hubieran existido.

Buenas interpretaciones, la madre abadesa, mantiene toda su fuerza dramática, a mi me imantaba su mirada con el recuerdo de su  imborrable interpretación de la tía judía en la inolvidable joya que es la película polaca “Ida”.  Los cantos en latín de estas monjas sufrientes y el frío de los paisajes polacos son para mí lo más memorable de esta película.

La doncella. Dir. Park Chan-Wook

Película preciosista, de ambientación cuidada y lujo de  detalles. Es una historia de pocos personajes, vista desde distintos vértices, y en cada uno vas descubriendo cosas que completan y en parte transforman lo visto antes. Es un poco, esto que cuento, parecido a lo hizo el director Hong Sang en "Antes sí, ahora no", además ambas películas comparten protagonista, Kim Min-Hee, y ahí se acaban los parecidos. Esta es sensual, atrevida y tal vez un poco larga, el final podía haberse adelantado, aunque acaba con todo el sentido de la venganza, el amor y el goce.
Lo que opina Ana:
Hipnotizan sus imágenes desde la primera escena en la que empapadas bajo la lluvia empezamos a conocer a algunas de sus protagonistas. Los planos son luminosos, la fotografía realza la belleza de sus cuidadísimas composiciones.
El relato fluye estructurado en tres tiempos que nos desvelan retazos de una historia que tendremos que acabar de recomponer como si se tratase de un puzle, se trata de un rompecabezas que al final encaja con precisión. Juega con el espectador desvelando poco a poco verdades que parecen contradictorias, nada es lo que aparenta.

Un cuento enrevesado en el que hay malvados, codicia, sadismo, pornografía, avaricia y un amor lésbico redentor.

jueves, 22 de diciembre de 2016

La comuna. Dir. Thomas Vinterberg

A pesar de que el director vivió toda su adolescencia en una comuna (hasta los 19 años) no parece que se lo tome muy en serio en esta película. La decisión de formarla es casi al azar, la selección de los componentes es un poco peculiar (se lloras, entras) y la cuestión económica está ausente, eso que beben cervezas como bávaros, ¿quién las paga? ¿de qué viven? Allí parece venir el maná del cielo. Y luego están las relaciones. Comuna sí, pero en monogamia, y si pierdes en la disputa sentimental, te vas. Esperaba más.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

El editor de libros. Dir. Michael Grandage

Es una película fría, académica en el sentido restrictivo. La historia, real según nos dicen al comienzo, es interesante. Un editor que lucha por sus escritores, y unos escritores enfermos de literatura y llenos de problemas económicos y psicológicos. Ya desde los primeros sonidos de acompañamiento de las imágenes sientes que el director se va a limitar a narrar lo recogido en un libro, no va a ir más allá. Está bien ambientada, es lenta, se remansa en muchas fases y es un poco repetitiva, pero a mi me entretuvo. Otro problema que hay es la actuación de los dos actores protagonistas, que exageran sus perfiles, uno en su pasividad hierática (Colin Firth) y el otro en su exageración histriónica (Jude Law).