viernes, 23 de septiembre de 2011

El árbol de la vida. Dir. Terrece Malick


Al salir del cine un matrimonio comentaba lo insufrible que había sido aguantar la pedantería de Malick, la mujer respondía:- brutal. C. Boyero cuando hizo la crítica en Cannes (23 de may0) se deshacía en elogios, sobre todo cuando en escena aparecen los personajes, el matrimonio y los tres hijos. Javier Ocaña, ahora, en el estreno en España, no se queda en menos y escribe que es una película inmensa. Y algo está ocurriendo cuando El País del jueves resaltaba que era la película más vista de la semana.
A mi me pareció larga, plúmbea por engolada, con un muy difícil encaje de lo particular (la familia) a lo general (la vida, no humana solamente, terrestre, con dinosaurios y todo). Si se hubiera quedado con el relato de esa familia de clase media en los años cincuenta, cuyo padre, Brad Pitt, quiere inculcar a sus hijos unos valores confusos de orgullo, honor y darwinismo social, y una madre dulce y protectora, habría conseguido momentos en los que las sensaciones placenteras y dolorosas que sienten los personajes, llegasen al espectador, pero al mezclar esto con lo grandioso, espiritual y misterioso de la vida según Malick, la narración pierde pie y todo se admite porque un genio se expresa.
Me pasó lo mismo que a Sean Penn, que no entendió nada de su papel, ni de la película, cuando vio a lo que había quedado reducida su participación.
El cine aguantó silencioso las dos horas largas de duración, salvo una chica a la que la tos le obligó a salir para no romper el halo misterioso.

Lo que opina Ana:
Salimos de la sala escuchando los improperios de un matrimonio mayor que, muy enfadados, calificaban la película como un ejercicio de pedantería. No les faltaba razón, contrariamente a lo que afirman muchos críticos que la colocan en un pedestal como una obra maestra. Si eliminas la carga "filosófica" y existencial y reduces el metraje a la recreación del entorno familiar de los años 50 en un pueblo de Texas, la película cobra solvencia. Sólo me interesó el efecto proustiano de la "magdalena" que aquellas imágenes conseguían evocar. Salir de ahí para aventurarse por el universo y dar saltos en el tiempo buscando no sabes bien el qué, resulta, cuanto menos, fatigoso. El propio Sean Penn declaraba no entender nada, lo que resulta normal viendo su papel en la película.

martes, 20 de septiembre de 2011

La piel que habito. Dir. Pedro Almodóvar



Que una película que tiene de fondo de sus decorados y vestuario todas las firmas de moda imaginables, que la casa que sirve de escenario tenga pinturas de Ticiano, de Pérez Villata, que la protagonista se inspire en las esculturas de Louise Bourgeois para realizar las suyas propias y liberar su mente, que esta película de trama tan especial y transgresora (hasta en el aspecto científico) termine con la frase "Soy Vicente" , dice casi todo. Explica la estrella, la simple estrella, que le da Metrópolis, y también las iracundas palabras que le regala C.Boyero. Da la sensación que se le han acabado las ideas a Almodóvar, que tenía prisa por acabar la película, que se permite cualquier cosa sin poner freno a lo que el sentido cinematográfico está diciendo que es una parida. Porque la historia en sus ramales laterales es una memez y el argumento principal te parece forzado, sin solidez argumental. La puesta en escena es marca de la casa:sofisticada, estudiada y detallista; pero en este caso no produce admiración , ni siquiera en breves momentos.

Lo que opina Ana:
Supone un auténtico patinazo esta última película de Almodóvar, de la que sólo se salvan las excelentes interpretaciones de sus protagonistas y la estética de sus imágenes; lo demás es un fracaso, la historia se le va de las manos y resulta grotesca. La aparición del "triguiño" es esperpéntica y el final, en vez de emocionante, resulta pueril e irrisorio.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Super 8. Dir. J.J. Abrams




A Carlos Boyero esta película le tiene"seducido" ( a otros les toca recibir sus iras, Almodóvar en primer lugar). Se pasa un buen rato, que es bastante, pero, a pesar de estar Spielberg como productor, y haber en la película referencias a E.T., su espíritu y sobre todo sus formas, son muy diferentes. Aquí la parte última es un continuo uso de los fuegos artificiales a lo grande, explosiones, lanzallamas, disparos, violencia física y movimiento. Había que atraer la atención del público juvenil actual y no hay mejor manera.Por otra parte, el intruso extraterrestre no tiene nada de atractivo, es repelente y no queda muy claro el transcurrir de su periplo terrestre, por qué no se ha ido antes si es capaz de arrasar cualquier impedimento. Lo mejor, con diferencia, es el grupo de chicos que quiere hacer una peli de zombis, y dentro de ellos, la chica Alice (Elle Fanning), un prodigio. Lo demás es como dice el joven director de la película, valor añadido, que en este caso y durante bastante metraje se traduce en mucho envoltorio comercial y poca calidad destilada.

Lo que opina Ana:
Resulta muy interesante la historia de la parte "real" de la película, aquélla que afecta a las relaciones entre los adolescentes protagonistas que quieren rodar en super 8 una película de zombis, su amor al cine y a la aventura y sus relaciones personales; el problema viene de la mano de la parte "fantástica", aquí no hay un E.T. con quien empatizar y no acaban encajando bien las dos partes de la historia.
Es sorprendente la interpretación de la joven Ellen Fanning y magnífica también la ambientación.

La boda de mi mejor amiga. Dir. Paul Feig



Creía que me lo iba a pasar mejor. El personaje principal, el de la madrina de la novia que representa Kristen Wiig, es un personaje un tanto desesperanzado y desesperado, al que todo le sale mal, y, salvo en algunas escenas (por ej. en la que ante el auditorio de invitados simula saber español, diciendo palabras y frases inconexas), no destila mucho humor. Por otra parte, mucho de ese humor es sal gorda (otro ej., cuando a todas las damas de la novia y a la misma novia les sienta mal una comida mexicana y en una tienda lujosa de ropa femenina tienen que arreglárselas como pueden para dar salida a sus necesidades fisiológicas). Todo el reparto femenino responde a un patrón fijo de mujer, cada una en su papel encasillado (la madre de familia hastiada y salida, la aparente recién casada feliz, pero frustrada, la gorda que ha superado complejos, la sofisticada solitaria). Eso sí, en todas, las referencias al sexo son constantes.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

13 asesinos. Dir. Takashi Miike



De las últimas películas de samurais que he visto, esta es la más violenta. Los cincuenta últimos minutos se convierten un una larga carrera de persecución, luchas y sangre. No hay un tono épico acorde con la envergadura del proyecto que se proponen los 13 magníficos, seguramente este tono un poco mezcla de humor, honor y mamporros lo pone el director a propósito. Lo más moderno es la aparición del concepto pueblo, quizás un poco prematuro en el Japón de 1844. Es en su nombre por lo que el noble despótico y cruel debe morir; sin embargo, este aspecto , que podría dar lugar a una reflexión más profunda sobre el poder, se pone al servicio de la espada vengadora y de los chorretones de sangre. Me gustaron las tomas del bosque, de los ejércitos cruzándolo y las del lago con los pescadores cómodamente sentados en altas sillas. De mucho mejor recuerdo son Ashes of Times Redux, de Wong Kar Wai, que vi en el verano de 2009, o Love and Honor, un verano antes. De los ecos de Kurosawa que ve Jordi Costa, nada de nada.

Lo que opina Ana:
Es ésta una película de espadachines en la que corre demasiada salsa de tomate; a mí lo único que me interesó es la imagen plástica del ejército entre los bosques, las imágenes casi de foto fija del señor pescando en un lago rodeado de montañas, cuando empieza la acción me desinflo y desconecto.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Le quattro volte. Dir. Michelangelo Frammartino



El título, según el director, procede de un texto que algunos atribuyen a Pitágoras, y la idea de lo invisible que se esconde o trasciende detrás de la imagen, es lo que quiere representar.

A mi no me ha sugerido este pensamiento la visión de la película; me parece que está orientada a personas que ven cine de forma tranquila, sin necesidad de efectos especiales ni grandes aventuras ni con una acción trepidante. Está contando el transcurrir de la vida, tanto de los individuos (el pastor), como de todo un pueblo, de los animales (el perro del pastor es un figura), y de la vegetación, todo formando el ciclo de la vida, unido a las tradiciones y la inexorable relación entre la vida y la muerte. Y para esto no le hacen falta palabras ni música añadida. Solo imágenes y sonido ambiente, pero empleadas con sabiduría dan lugar a una película extrañamente sosegada y enriquecedora.

Lo que opina Ana:
Película para cinéfilos en la que se narra sin palabras ni música y en la que la historia avanza con ritmo y mirada poética. Uno puede oler, sentir el frío o el calor, situarse en un espacio rural anclado en un tiempo casi desaparecido y también reírse a gusto con la escena del perro juguetón y ladrador, un momento digno de los mejores del cine mudo. Los animales y los hombres se tutean como protagonistas del film, las cabras pueden mirar al cielo en busca de evocadoras imágenes surgidas entre las nubes. Es también un buen estudio etnográfico de algunas milenarias tradiciones y creencias calabresas que, milagrosamente, aún perviven.



Una mujer en África. Dirª Claire Denis




Llevaba bastante tiempo en cartelera y he dudado mucho en ir a verla porque ha recibido críticas muy dispares (de una a cuatro estrellas); me animó definitivamente el artículo de Vicente Molina Foix, calificándola de "uno de los títulos esenciales del año".

La espera previa fue entretenida porque una señora en la tercera fila jugaba a hacer una coreografía con sus pies descalzos sobre el respaldo de la 2ª fila de la canción Cabaret, menos mal que el asiento estaba vacio.

La película no me ha gustado. Escoge una narración fragmentaria y a saltos en el tiempo, con los flashback (flash forward escriben en la hoja informativa, y no me parece que lo sea). La sensación de conjunto respecto a la complejidad política, social y económica africana queda clara, también la lacra permanente de la guerra y la facilidad con que se mata (los niños soldados son una de las bandas protagonistaas), y queda asimismo claro la imposible simbiosis entre el hombre blanco y el hombre negro (el título original de la película es "white material"). Pero todo esto está contado de forma confusa en el argumento (seguramente deliberadadmente). Pero la parte más negativa de la película es la historia de la propia familia blanca, que no añade nada, al contrario, resta fuerza al contendio general. A mi no me interesan nada los personajes blancos, y menos que ninguno el del hijo de Isabel Huppert. Parece un capricho de la directora.

Lo que opina Ana:
Tiene una narración confusa, con continuos flasbacks que descolocan al espectador, es ésa la manera que elige la directora para transmitirnos el caos que se produce, en el momento de la descolonización, en un país del África ecuatorial al que no quiere poner nombre.

El origen del planeta de los simios. Dir. Rupert Wyatt

La referencia a la película que inició la saga es inevitable: "El planeta de los simios" (1968). Seguramente esta contiene más concesiones al espectáculo, sobre todo en la segunda parte del metraje, desde que el chimpancé César es separado de su familia de adopción (la de James Franco y su padre). A pesar de ser la parte más movida, a mi me parece la más floja. Es más esquemática y más simplona, porque presenta el avance incontenible de los simios y la maldad y tontuna de los humanos, que pese a sus medios siempre son superados por los primeros. En estas secuencias el ordendor funciona a tope, haciendo que los saltos de los monos sean inverosímiles. Incluso el papel del protagonista interpretado por James Franco peca de esta simplonería infantil: quiere decirle a César que la revolución que ha iniciado, aunque la entiende, no es la forma de hacer las cosas, como un padre a su hijo. En fin, me quedo con la primera parte de la película y con ganas de volver a ver su inspiración, la de 1968.

Lo que opina Ana:
Mantiene un ritmo creciente hasta que empiezas a aburrirte porque la película se alarga en exceso, yo no hacía más que pensar cómo iba a arreglárselas el director para contar todo lo que le faltaba, prodigiosamente consigue, sobre los títulos de crédito, rematar bien la historia.
Hay muchos guiños a la mítica "El planeta de los simios", de la que pretende ser su explicación: el mono jugando con una estatua de la libertad, una nave espacial rumbo a Marte en la que podemos presumir estaría embarcado ese Charlton Heston que acabaría atrapado en medio de una realidad aterradora, un mono que habla... en todo ello estarán las claves de aquel mundo en el que se han invertido los papeles y los simios son los amos; mientras que en El planeta de los simios se consigue provocar emoción con pocos medios, aquí, con un inmenso despliegue de efectos y recursos, falla lo esencial; uno no siente ni padece con sus protagonistas, todo parece transcurrir al otro lado de la pantalla sin llegar a conmover al espectador. Yo tuve todo el tiempo la sensación de estar viendo una película menor, como si fuera un telefilm con actores poco creíbles y diálogos sin pulir.

El hombre de al lado. Dir. Mariano Cohn y Gaston Duprat

La película tiene un protagonista mudo, el marco arquitectónico, la casa Curutchet (proyectada por Le Corbusier). Pasillos en diagonal, grandes ventanales, geometría y vano.
El motivo de la película es enfrentar a dos personajes que viven en ese edificio, uno de ellos quiere ( y abre) tener una ventana donde le entren algunos rayos de sol de los que le sobran a su vecino. La dialéctica está establecida, por un lado la familia del diseñador (no ventana), por otro lado la de un vendedor de coches usados (sí ventana). Las críticas han alabado esta comedia negra, su guión y su interpretación. Quizás el problema sea el ritmo, muy lento, y el avance de la historia, que va paso a paso, sin acelerarse, y a veces tiene remansos donde se estanca.

Lo que opina Ana:
Hay en esta película un sinfín de metáforas que eluden hablar directamente del problema, de la soterrada lucha de clases que esconde el muro que acaba de abrirse entre una vivienda vulgar y la única casa diseñada por Le Corbusier en América; con este lenguaje indirecto se irán explorando esas contradicciones, se irán definiendo los personajes, se mostrarán de forma cada vez más explicita las interioridades y ruindades de una familia aparentemente perfecta. La interpretación de Víctor, el vecino macarra, a manos de Daniel Aráoz es fabulosa. Lo cierto es que hasta el día de hoy, en la lucha de clases capitalista siempre gana el poderoso y ésta no es una excepción.