Asistimos al preestreno y no estaba llena la sala. Estoy de acuerdo con el comentario de Boyero: película seria pero sin pasión. La directora, actriz conocida, toma la última parte del exilio de Zweig desde que sale para Hispanoamérica. Su posición ante el avance del nazismo y de otras dictaduras, se alude a Franco, es la de un humanista que confía en que al final prevalezca la paz. Se equivocó. El epílogo, su final, está tratado con discreción y estilo, aunque la última toma es un disparate. la mirada cruzada de la sirvienta mulata no puede poner fin a esta historia. De cualquier forma, es recomendable por el personaje y por ver esa vida durante su periplo brasileño sobre todo y, además, para incitar a su lectura.
Lo que opina Ana:
Lo que opina Ana:
Larga, fría. La directora quiere
centrarse en la etapa americana de Zweig, lo hace de una manera distante,
racional, no quiere caer en el sentimentalismo y lo consigue, pero realiza una película
demasiado formal y alejada del espectador.
