miércoles, 22 de octubre de 2014

Winter Sleep. Dir. Nuri Bilge Ceylan

Hace falta sentirse libre de condicionantes comerciales para hacer una película como esta, que ya de partida sabes que dura 3 h y 16 m, y también tener el valor de premiarla en Cannes con la Palma de Oro (un jurado presidido por Jane Campion). Aunque el director se refiere a un origen remoto de la película en varios relatos de Chejov, parece, viendo la estructura, que es Ingmar Bergman quien se ha trasladado a Anatolia con sus sesudas reflexiones sobre la existencia y con su inmisericorde retrato de las estructuras familiares (y eso que aquí no hay hijos).
Película para gente que disfruta de un cine construido de forma artesanal, sin aspavientos, oyendo a los personajes y donde el ambiente de los interiores se equilibra perfectamente con el marco exterior de una heladora Capadocia. Sólo por ver la escena del padre humillado y alcoholizado arrojando al fuego la solución a su existencia, merecería ya estar sentado más de ciento ochenta minutos,no es fácil (la chica que vende las entradas no está dispuesta a hacerlo, por ejemplo).
Lo que opina Ana:
Aclamada por la crítica llega a Madrid la vencedora del festival de Cannes, una película de estilo “bermangiano” y alimentada en el universo de Chejov, pero desarrollada en el interior de Turquía, en una bellísima y dura Capadocia invernal.

Es una película psicológica, con mucha carga literaria, en la que añoras poder entender el turco para disfrutar de los densos diálogos que a veces cuesta leer. El ritmo es lento pero fluido, no se hace larga a pesar de su larguísimo metraje. Tiene un aire teatral que emana del propio protagonista, un afamado actor retirado, de sus espacios interiores, que de cuando en cuando se abren , para abandonar el delimitado escenario teatral y presentarnos  una bella descripción pictórica de ese mundo gélido y hostil en el que habitan los personajes atrapados en sus dilemas existenciales. Mucha reflexión filosófica, poca alegría, quizá la llegada de la primavera les permita  una vida mejor.

domingo, 19 de octubre de 2014

La desaparición de Eleanor Rigby, de Ned Benson.

Lo que opina Ana:
El guión nos va desvelando una historia de amor y desamor, lo que más me gustó es la manera de  introducir los datos necesarios para comprender por qué ocurren las cosas. No es un relato lineal, pero se va encajando sin necesidad de relatos complicados.
El director nos presenta  a la pareja protagonista y sus pesares, cuando es ella la que piensa o actúa la pantalla se alegra, con él se ensombrece. Sin duda la actuación de Jessica Chastain es lo mejor de una película con más intenciones que resultados.
Emilio: El guión está tan inclinado a lo literario que se superpone a la imagen que lo sustenta. Por otro lado, los personajes secundarios tienen un lugar tan delimitado que actúan como autómatas. La película la salva Jessica Chastain. Su papel, aunque también un poco encorsetado, refleja un dolor sin fondo, ese divagar sin sentido del que tiene un corazón roto y una vida sin horizontes. El director quería contar la historia en dos versiones, del lado femenino y del masculino, en dos películas distintas. Razones de producción han obligado a juntar ambas partes. Visto lo visto no sé si hubiera mejorado mucho con ese modelo.

sábado, 18 de octubre de 2014

Black Coal. Dir. Diao Yinan

Ganó el Oso de Oro en el último festival de Berlín. Es un thriller poderoso en su representación visual, pero los personajes, el protagonista es, son, poco o nada atractivos, casi desagradables. La realidad que te presentan es la de un país desorganizado en lo urbano y sucio en sus hábitos (podríamos decir que guarros cuando comen, no solo los fideos que sorben, la sandía que casi mordisquean como los cerdos), donde la policía no respeta ninguna presunción de inocencia y te suelta un mamporro  a la menor. Delincuencia inexplicable, robos...(buena secuencia la de la moto).
El final es sorprendente y abierto. ¿Quién está festejando con fuegos artificiales en la azotea de una torre de pisos sin terminar y que está celebrando? La implicación última de la mujer es débil, forzada y deja sin aclarar cosas importantes. No sentí al verla que mereciera el máximo galardón de un festival de la talla del de Berlín.

El niño. Dir. Daniel Monzón

El Niño es una gran película; no es perfecta, no es una obra maestra, pero tiene un nivel de realización de alta cualificación. Escribe en Fila 7 A. Sánchez de la Nieta que el hecho de haberse interrumpido y haber realizado un rodaje un poco a trompicones (la crisis), había perjudicado al conjunto; yo no lo he notado. La trama policial de contrabando de droga vía Gibraltar y el Estrecho es sólida, bien planteada y desarrollada y los personajes que están implicados en ella, desde el delincuente de poca monta (bien Jesús Castro, mucho mejor que en "La isla mínima"), hasta el policía duro (Luis Tosar haciendo, como siempre, un buen papel; ahora, no hay que hacer comparaciones con "Malamadre") están a la altura de lo que se requiere. Fallan las tramas colaterales, las que tienen que ver con las relaciones afectivas: queda dulzona y caramelizada (y la película no va en ese tono) la de El Niño y Rachid (pese a que da gusto contemplar la belleza de Moussa Maaskri). 
En conjunto es una obra mayor, costosa, espectacular, bien contada y casi siempre equilibrada en su composición dramática. Y llegados a este punto te preguntas, ¿qué grado alcohólico o qué colocón tenían los miembros de la Academia para elegir "Vivir es fácil..." para representar a España en los Oscar?
Lo que opina Ana:
Vuelve Daniel Monzón a construir una historia grande, me hizo salir del cine exclamando “¡qué peliculón!” y preguntándome dónde está  el criterio de los doctos académicos que deciden presentar la peliculita bienintencionada de Trueba como candidata a los óscar, barriendo de un plumazo a esta difícil y gran producción, digna de  competir sin sonrojo con las mejores  cintas de cine policiaco.
El guión no tiene borrones, avanza con ritmo, sin desfallecer, durante las dos horas de metraje. Los personajes crecen y te atrapan. El director aborda la difícil tarea de hacer creíble una historia tan difícil de rodar, con persecuciones por tierra, mar y aire, sin duda carísimas de producir pero que lucen como si provinieran de  uno de los grandes estudios de Hollywood. Se nos quitan los complejos viendo esta película, aunque no dejamos de pensar en la puñalada trapera que realizan todos los que no pasan por taquilla y piratean. ¡Hay que ir al cine! Como cantaba Aute pedimos “más cine, por favor!

La única pega las actuaciones femeninas, en esta ocasión Bárbara Lennie no está a la altura, tampoco Mariam Bachir. En cambio el elenco de actores está más que sobresaliente.

La isla mínima. Dir. Alberto Rodríguez

Ha recibido muy buenas críticas (cinco estrellas en Metrópoli), pero sus expectativas quedaron un poco frustradas al no haber obtenido premios más gordos en S. Sebastián (se tuvo que conformar con el premio de fotografía y al actor coprotagonista, Javier Gutiérrez). La película empieza muy bien, el paisaje, el ambiente, los laberintos de caminos y canales de las marismas del Guadalquivir. La desaparición de dos chicas jóvenes va dando lugar a un entramado de sospechas, retratos de miseria y dominación. Estamos al comienzo de la Democracia, pero allí están presentes todavía los retratos de Franco y el olor a dictadura. Cuando la película tiene que ir cerrando las pistas y llegar la punto donde confluyen los hilos sueltos de los asesinatos, empieza a flojear y el final te deja una mueca de frustración: tanto aparato para llegar a esto tan simple, y encima piensas y te haces preguntas de lo que no casa. En el cine de este tipo hay que ser más preciso que un agrimensor.
Lo que opina Ana:
Lograda ambientación, los años 80 te saltan a la cara completamente vívidos. Fotografía muy cuidada, capaz de narrar la historia desde los más diversos planos, te aleja y te acerca al corazón de la tragedia y a través de ella se presentan las descripciones de un paisaje que es clave en la trama.

La historia tiene fuelle aunque el guión no es perfecto y fallan algunos de los actores, especialmente la madre de las chicas, nada creíble como campesina sin recursos de una España muy profunda. Por el contrario el dúo protagonista, especialmente Javier Gutiérrez, en el papel de Juan, un brigada de turbio pasado franquista, está insuperable.

lunes, 6 de octubre de 2014

La entrega. Dir. Michel R. Roskam

Alberto Bermejo le da cuatro estrellas en Metrópoli; puede ser hasta que el guión de Dennis Lehane aguanta. La verdad, sorprende que un director inexperto, de origen belga, ruede en EE. UU. con un plantel de actores de la talla de James Gandolfini (es, de hecho, su último trabajo antes de morir)un relato corto del propio Lehane (con una larga y fructífera carrera de adaptación de sus obras; por ejemplo Mystic River), que como guionista ha trabajado con Clint Eastwood, Ben Affleck o Martin Scorsese. Mientras este conjunto funciona, te alegras de estar viendo un película de malos de diferente grado y poder, con un inocente en apariencia en medio de todo esto, Tom Hardy. Pero, cuando la trama tiene que encajar los cabos sueltos y conducir el relato a su punto álgido, el director (y seguramente  el guión) da un corte al vuelo anterior y , mediante piruetas un poco ramplonas, acaba la película con un sabor amargo por lo que podía haber sido.