
Lo que opina Ana:
Una ópera prima sin lugar a dudas, pero sin la frescura que podría redimirla de todos los defectos que la acompañan. La cámara se mueve rodando en primerísimos planos que preteneden crear un ambiente intimista y lo único que consiguen es agobiar al espectador que llega a enfadarse de estar tan encerrado entre portales, suelos y arbustos espesos que no le permiten ver más que lo obvio. El guión parece recitado, también le falta libertad, está encorsetado como las imágenes que son las de un aprendiz que se esfurza por obtener una buena nota demostrando que se sabe muy bien la lección. Sirve de crónica de una nueva juventud postuniversitaria a la que no ha afectado la crisis y que nos revela una mentalidad muy abierta en cuanto a las relaciones de pareja.
Una ópera prima sin lugar a dudas, pero sin la frescura que podría redimirla de todos los defectos que la acompañan. La cámara se mueve rodando en primerísimos planos que preteneden crear un ambiente intimista y lo único que consiguen es agobiar al espectador que llega a enfadarse de estar tan encerrado entre portales, suelos y arbustos espesos que no le permiten ver más que lo obvio. El guión parece recitado, también le falta libertad, está encorsetado como las imágenes que son las de un aprendiz que se esfurza por obtener una buena nota demostrando que se sabe muy bien la lección. Sirve de crónica de una nueva juventud postuniversitaria a la que no ha afectado la crisis y que nos revela una mentalidad muy abierta en cuanto a las relaciones de pareja.
Emilio: Javier Ocaña en El País valora sobre todo lo positivo de la película y la califica de "insólita propuesta". Pues no sé. Si es novedosa sería en utilizar secuencias donde la presencia física de un personaje se hace realidad cuando en la mente de quien está pensando en ella solo es una presencia mental. O sea, están hablando de una persona, la chica suele ser, y aparece ella en el mismo plano, como si interviniera en la escena, sin que los demás personajes se den cuenta de ello.
Por lo demás, a mi me parece que le falta fuste, dimensión de película que marque una época. No creo que llegue a ser lo que fue "Ópera Prima" de su padre. Hay cosas manidas y personajes antiguos, queriendo ser modernos, como ese amigo del protagonista que dice mil veces "follar". El Ayuntamiento de Madrid debería agradecer al director que enseñe un Madrid al estilo Woody Allen con Nueva York. De los personajes me gusta más, en todo, incluyendo su interpretación, la chica, Andrea (Bárbara Lennie)