
Lo que opina Ana:
Lo más hermoso de la película es la Sierra de Cardeña. Tras un invierno de lluvias incesantes el campo aparece rabiosamente verde, el bosque mediterráneo brilla y en él se rueda un buen documental de naturaleza, pero no una buena película. Le falta garra, le falta emoción, es demasiado plano el relato. El niño protagonista está bien escogido y sus mejores momentos los compone junto a Sancho Gracia, sus escenas en común son lo mejor de la película.
Lo más hermoso de la película es la Sierra de Cardeña. Tras un invierno de lluvias incesantes el campo aparece rabiosamente verde, el bosque mediterráneo brilla y en él se rueda un buen documental de naturaleza, pero no una buena película. Le falta garra, le falta emoción, es demasiado plano el relato. El niño protagonista está bien escogido y sus mejores momentos los compone junto a Sancho Gracia, sus escenas en común son lo mejor de la película.
Emilio: Entrelobos es una película difícil de realizar, contiene premisas arriesgadas: el protagonista es un niño, los animales son fundamentales, y, además, salvajes. Gerardo Olivares se ve que está deslumbrado por la historia y comete errores de principiante: en el comienzo la frase "Una historia verdadera"; eso tal vez se puede colocar antes de los títulos de crédito, con el texto explicativo del niño y sus circunstancias. El final también es prescindible, muy prescindible, con la vuelta de este chico ya como un hombre mayor y el grito del lobo, y el lobo aparece, sin importar el tiempo transcurrido. Esos excesos, primeros planos montados de los lobos, no impiden que la película sea emocionante y nos muestre un paisaje increible. El repertorio de animales es otro aliciente: buitre leonado, águila imperial, búho real... y lobos, pero parece que fueron las cabras las más problemáticas.