martes, 16 de marzo de 2010

The road. Director John Hillcoat

Al final, en los títulos de crédito, Javier Aguirresarrobe aparece en letras grandes, a pantalla completa. No es para menos.
Yo creo que esta película sería una buena continuación de "La verdad incómoda" de All Gore, llevada a su extremo más dramático y más pesimista. La sensación de derrumbe, de final de algo, tal vez de la propia especie humana, es algo epidérmico. Dos pegas, el comienzo porque no sabes ni comprendes ni sientes esa catástrofe ambiental, que luego se hace tan presente (los flash-backs que se centran en la descomposición de la vida matrimonial anterior -Charlize Theron-no encajan del todo); y el final, demasiado fácil, cuando lo más normal hubiera sido un plano general del niño solo, caminando por la playa hacia alguna parte, empuñando una pistola.
Escribe Carlos Boyero que el Oscar se degrada al haber desdeñado en sus candidaturas a los dos actores, Viggo Mortensen y el niño Kodi Smit-McPhee, y al fotógrafo. Estoy de acuerdo. Vigo, efectivamente, está feo, no puede estar de otra manera un padre devastado y temeroso, casi como una alimaña. Yago García, en On Madrid, se quejaba de la música de Nick Cave y Warren Ellis; puede que tenga razón, sólo con el silencio y el sonido del terror hubiera sido suficiente. Ahora habría que leer la novela.
Lo que opina Ana:
Después de haber visto la película no me queda la más mínima duda de que debe ser mejor la novela de Cormac McCarthy que su adaptación cinematográfica. Me resultó larga, pesada y después de tanto sufrimiento se llega a un final edulcorado que no casa bien con ese mundo apocalíptico en el que hemos estado metidos. Lo que más me gustó fue la fotografía de Javier Aguirresarobe, la recreación de un mundo gris y moribundo; la parte épica no me conmovió, me pareció lejana, demasiado fría.