jueves, 8 de septiembre de 2016

Diez años y divorciada. Dirª Khadija Al-Salami

La directora vivió esta experiencia dramática, de alguna manera la película es autobiográfica. Como testimonio es muy recomendable (y mucho más para chicos y chicas de la ESO). Al principio te parece folclórica y costumbrista, con paisajes un poco acartonados de rebuscados. Además la directora te va ocultando información que irá apareciendo más adelante. La película coge vuelo cuando se presenta crudamente el drama: una niña casada a los diez años, obligada por su padre.
Hay cosas que chocan un poco, por ejemplo el papel del juez. No debe haber muchos como él en el mundo islámico, y menos en un país que te imaginas tan cerrado como Yemen.
Lo que opina Ana:
Una película que habría que ver obligatoriamente en todas las escuelas del mundo.  Comienza un poco errática, pero la directora sabe reconducirla, apuntalando todas las visiones fragmentadas de la narración  para acabar ensamblándolas en un relato claro y nunca maniqueo. Lo que en un principio podría parecer un pseudo documental sobre las montañas del Yemen y sus ritos ancestrales, acaba siendo una desgarradora historia de una realidad anclada en la Edad Media aunque completamente viva a comienzos del siglo XXI. Tiene un tinte autobiográfico, la narradora sabe lo que cuenta y eso se percibe y se transmite con una gran fuerza.