
Al parecer está basada en un caso real. Esta historia que ha llenado las salas francesas con un éxito arrollador se deja ver con gusto; no hay nada en ella extraordinario desde el punto de vista cinematográfico, no arriesga, se deja llevar por la historia, perfila bien a los personajes y nos hace reír, algo de agradecer con los tiempos que corren.
La vimos Lía y yo, Emilio se dejó convencer por la mediocridad que le atribuyen algunos críticos y no nos acompañó, nosotras reímos a gusto y nos desquitamos de la sesión de malas hierbas anterior.
La vimos Lía y yo, Emilio se dejó convencer por la mediocridad que le atribuyen algunos críticos y no nos acompañó, nosotras reímos a gusto y nos desquitamos de la sesión de malas hierbas anterior.