domingo, 31 de octubre de 2010

Exit through the gift shop. Dir. Banksy


Esta película de título impronunciable es un documental que te sorprende hasta el final. En principio el tema puede ser no muy interesante, los grafiteros-artistas vistos en su ambiente, pero de una forma misteriosa y mágica el reportero se convierte en protagonista y el artista grafitero principal y más famoso pasa a ser el director del documental. Durante esta transformación transitan los personajes que dedican su vida a cubrir cualquier superficie útil en alegato artístico. Parece que Tierry Guetta, que cámara en ristre había grabado horas y horas de estas aventuras artísticas, sucumbe a la tentación de la fama cuando él mismo cree alcanzar el grado de artista, mientras Banksy, que cuelga su obra en la National Gallery, resiste y permanece fuera del mercado y en el anonimato. Interesante.
Lo que opina Ana:
Una película surgida del azar donde el director acaba convirtiéndose en protagonista y la estrella en director. Es un extraño documental sobre el arte urbano, los grafitis y sus diferentes manifestaciones, conseguido gracias a la locura de Thierry Guetta, un extraño personaje que se convierte en un filmador compulsivo del submundo de estos artistas a los que sabe cómo ganar su confianza y a los que acaba queriendo imitar. La gran cuestión subyacente al metraje es la del valor del arte ¿podemos realmente confinarlo a convertirse en mero objeto decorativo que se venda en las tiendas de regalos? ¿Puede el dinero comprarlo todo? Parece que en el caso de Banksy, quien sí es un verdadero artista, siguen prevaleciendo aspectos mucho más importantes.

Machete. Dir. Robert Rodriguez


Todavía esta en la cartelera, lo cual no es poco, tratándose de una película minoritaria (cuando la fui a ver éramos cuatro personas, dos de ellas empleados del cine). La violencia, que abunda generosamente: balaseras, cuerpos troceados, trompicones y mamporros, es una anécdota (un poco pesada a veces); lo interesante es ver desenvolverse en este mundo a senadores, currantes, policías y mafiosos, pendientes de una frontera, unos para pasarla, otros para sacarle provecho económico-gansteril.

Robert Rodríguez es irreverente a tope, en todos los aspectos, pero tiene algo que contar: la inmigración vista por un mexicano. El plantel de mujeres, todas relevantes en la trama, es difícil de superar, espectaculares. En fin, un rato un poco movidito. No está mal.

martes, 12 de octubre de 2010

Buried. Dir. Rodrigo Cortés


Vas un poco asustado al cine, pensando que tal vez tengas que salir antes del final. Ana lo pasó peor que yo (tiene claustrofobia). A los quince minutos crees que ya está todo dicho, que de ahí no se mueve nadie, que es un asunto cerrado, y, sin embargo, faltan 75 minutos, que no son repetición de lo anterior, a pesar de tener casi los mismos elementos dramáticos que al principio. Con unos elementos tan escasos y determinados cualquier novedad,por pequeña que sea, es todo un mundo, una ventana que permite continuar soñando que vas a salir del hoyo, o al menos no vas a terminar fácilmente tu existencia. La lucha por la supervivencia está reflejada en el último y más dramático episodio.

Pocas veces un móvil ha dado tanto juego, con un director listo que no desaprovecha ningún recurso, pero sin falsear la situación, y un único actor, un "Stradivarius", dice Rodrigo Cortés que es Ryan Reynolds. Dos pegas menores, el travelling ascendente cenital del ataúd, que no rompe el estilo, pero que lo lleva al límite de lo permitido, y lo que yo creo que es lo peor, la canción country al final con los títulos de crédito. Aunque la haya compuesto el propio director, ¿a qué viene? No encaja (y no me hace falta entender la letra).
Lo que opina Ana:
Me costó decidirme a verla, me daban escalofríos sólo de pensar en el escenario que me esperaba, pero pudieron más las buenas críticas que mi claustrofobia. Tengo que reconocer que me costó mantenerme quieta en la butaca, di más respingos que una pulga y al final se me pasó la hora y media en un soplo. Maravilla pensar cómo Rodrigo Cortés ha conseguido realizar esta dificilísima película que cuenta con un único personaje encerrado en un ataúd esperando el milagro que no llega. Lo consigue con escasísimos recursos y un actor extraordinario, Ryan Reynolds. Un logro digno del mejor Hitchcock.

Bicicleta, manzana, cuchara. Dir. Carles Bosch


Inevitablemente esta película te recuerda a la de Albert Solé "Bucarest la memoria perdida", el emocionante documental que le hizo Albert a su padre Jordi Solé Tura. En "Bicicleta..." afortunadamente el director, Carles Bosch puede contar con el protagonista, Pasqual Maragall antes de que la enfermedad no se lo permita. Ha sido valiente Maragall, porque se expone mucho; puede ser que ese comportamiento esté dentro de su ya conocido gusto por llamar la atención, pero esto es diferente, es muy íntimo. También su familia queda expuesta, y en este ámbito se alza una inteligentísima Diana Garrigosa, mujer de Maragall. El documental, si bien no llega, ni yo creo que lo pretende, tan hondo desde el punto de vista sentimental como "Bucarest", persigue un fin muy loabe: servir de avanzadilla en la difusión de la enfermedad de Alzheimer y mostrar la necesidad de investigar para acabar con ella. No sé por qué a Arcadi Espada le molestan estas cosas (edición digital de un periódico de derechas).
Lo que opina Ana:
Documental sobre el alzheimer a través del seguimiento de la enfermedad en pasqual Maragall. Acierta con el tono, nunca se pasa de la raya, no cae ni en la sensiblería, ni en el recurso a lo morboso. Y lo más importante, cumple con su función de concienciarnos de la importancia de combatir esta plaga y de conseguir el respeto para los enfermos y sus familias. Tiene este fin didáctico, por ello conmueve menos que el emotivo homenaje a un padre perdido que era el canto de la película "Bucarest, la memoria perdida" de Albert Solé.

sábado, 2 de octubre de 2010

Todo lo que tú quieras. Dir. Achero Mañas


Escribe Jordi Costa que esta película es "un trabajo que desafía al espectador". A mi el desafío no me parece ni osadía, ni aventura, ni riesgo. Formalmente le gustan los encuadres inverosímiles (la mujer agonizando en el banco del parque), como si en eso también tuviera que llamar la atención; la cámara, el director, se nota demasiado su presencia, su punto de vista (el travelling circular del final alrededor de la figura del padre y de la hija). En cuanto al fondo, creo que someterse a la dictadura de una niña, hasta llegar a obligar al padre a ser y vestir como una madre es una pasada. Porque si Mañas quiere hacer una película sobre el transformismo o el travestismo, que la haga, pero sin utilizar pretextos. Y, después, hay mucha sal gorda; un ejemplo, la actuación de José Luis Gómez (Alex) en el club. Hace lo que critica, rescatar el machismo más trasnochado. En fin, una lástima.
Lo que opina Ana:
Desastrosa de principio a fin, un quiero y no puedo. Lo que más me impresionó es la poca oferta de trabajo que deben de tener nuestros actores como para que José Luis Gómez se preste a participar en este bodrio. La niñita te carga y el padre parece un gilipollas integral.