domingo, 18 de diciembre de 2016

1898 Los últimos de Filipinas

Tardé en ir a verla. Recibió críticas moderadas ( dos o tres estrellas). Boyero escribió que era una película buena "a secas". No sé qué diferencia hay entre a secas y no a secas.
A mi me parece una película mala. Y ya está. Mala por pretenciosa y grandilocuente, por tener un guión horroroso, y por no saber elegir el punto narrativo. No sabe decantarse ni por lo antimilitarista, son muy poco creíbles sus personajes, ni por lo patriótico, porque traería a la memoria la película del franquismo (Antonio Fernández-Román, 1945). Y hay escenas sonrojantes: la de la chica filipina que canta habaneras, enseña su desnudez y hace el amor en público es, aunque fuera cierta, tan de telefilme malo que con eso solo tendríamos para enjuiciar toda la película, pero hay más, bastante mas.
Lo que opina Ana:
Desde el primer momento sentí que acababa de sentarme a ver una bazofia, a pesar de toda su envoltura, de su fotografía y planificación de alto coste. En cuanto aparece la “puta” filipina, me entraron ganas de marcharme del cine. El lenguaje es anacrónico, los personajes no se analizan con su realidad de 1898, no encajan vistos con una perspectiva de comienzos del siglo XXI, todo chirría.
Parece que el director ha pensado “contrato un buen plantel de actores que se pongan al frente, me gasto una pasta gansa en la producción y ya está hecho”. Pues no es así, da mucha rabia que se despilfarre tanto en una película que en nada mejora a aquella  primera de época franquista, que al menos dejaba claras sus intenciones: hacer una loa sin mesura al sentimiento nacional, pero al menos cuando escuchábamos la habanera, podíamos disfrutarla.
Sólo me gustó el gran Karra Elejalde, que consigue darle algún brillo a tanta desmesura.


Animales nocturnos. Dir. Tom Ford

Hay una crítica hecha en un periódico de Murcia en la que se hace una interpretación un poco especial, decía que lo principal era la venganza de un hombre sobre una mujer y que para contarla se llevaba por delante las vidas que hiciera falta. Algunos críticos han acusado al director de abusar de encuadres y tomas demasiado preciosistas. No veo ese problema. Es preciosista en la parte que lo debe ser, cuando vemos la vida en el momento de la narración de la protagonista, una galerista en la cima del posmodernismo. El resto del relato es brutal casi todo. Una típica historia de delincuentes en el vacío de las carreteras de Texas, que como hienas caen sobre una familia incauta y débil. Pero no sabemos si es un relato verdadero o no. Está en la novela y transforma toda la realidad y da pie a la venganza aludida arriba. Las dos historias, incluso otras anudadas a éstas, están bien engarzadas Y el final nos deja ante una mujer sola y un ausente.
Lo que opina Ana:
Iba preparada para no descansar un segundo y sufrir  durante todo el metraje. Afortunadamente no fue tal y cómo esperaba, tuve momentos de sosiego y me pasé la película esperando que las escenas de terror fueran in crescendo y afectando a la protagonista, que se queda sola durante un fin de semana en su gran mansión, llena de cristaleras.
La película es sorprendente desde el inicio, los títulos de crédito son impactantes, se crea una atmósfera de gélido voyeurismo, de vacío, para entrar después a jugar con  la realidad y la ficción.
Se narra la soledad de la protagonista y se  visualiza la lectura de una fascinante y terrorífica novela escrita por el que fuera su primer marido. Jugando con los tiempos, el director nos relata la posición de ella, con una vida fracasada, a pesar de su alto nivel de vida y nos habla de su pasado que le está cobrando factura. Ha llegado el momento de la revancha para el que en su día fuera un joven tímido, enamorado. Consigue al fin escribir una gran novela y restregársela a la mujer que lo ha abandonado, menospreciando su valía.
Tiene un ritmo incesante, trepidante. Los actores bordan sus papeles, y el paisaje tejano se convierte en un personaje poderoso, capaz de infundirnos tanto miedo como los malvados que viven en él.

Muy recomendable. 

Frágil equilibrio. Dir. Guillermo García López

La vi dos veces, una antes del puente de la Constitución y otra después. La primera vez, a las cuatro de la tarde, la presentaron el director y el productor, llenos de entusiasmo y muy agradecidos de la respuesta que estaba dando el público. Sin duda el protagonista del documental es José Mujica. Su mensaje claro, sencillo y elemental te parece una utopía: respetar la vida, disfrutar de ella, convivir sin explotar, no sucumbir al consumismo. Su forma de decirlo, sin falsos magisterios, con convicción es irrefutable; y sin embargo, es imposible. Las imágenes acompañan el mensaje desde muchos lugares (parece una producción grande y no lo es, las imágenes son de otras procedencias que ellos han tomado y ensamblado muy bien en el documental). Y hay tres historias principales, una en España, de un desahucio, otra en la frontera de Melilla, en el monte Gurugú (la más auténtica para mi) y otra en Japón. 
Comentaba con el productor una vez vista la primera vez que me gustaría comprobar la reacción de adolescentes, el mensaje sobre todo debe calar en ellos.
Lo que opina Ana:
Documental que reflexiona sobre las relaciones humanas, sobre nuestra condición de seres sociales. Las sabias palabras de José Mujica, ex presidente uruguayo, son una reflexión humanista sobre la condición humana.

Se estructura siguiendo las vidas de gentes muy diferentes, todas afectadas por el sistema, unos escapando de la miseria, tratando de entrar en Europa para mejorar sus vidas; otros en Madrid, sufriendo el acoso del sistema, desahuciados y comprendiendo que su fuerza está en la colaboración, en el grupo y por último, una pareja de ejecutivos japoneses que sufren el vacío de una vida sin alicientes, alienadora. Las cartas están echadas, cada espectador debe pensar en cómo poder ganar la partida. 

Las furias. Dir. Miguel del Arco

Miguel del Arco es una figura del teatro (director reconocido) que se ha metido a rodar su primera película. No ha escatimado en el elenco, hay primerísimas figuras del cine y del teatro español, y él, sobrado, se ha lanzado a lo grande, a hacer una tragedia, que lo aparenta pero no lo es, a usar a Shakespeare como fondo y a la familia como forma. Los actores están más que bien (me gustó mucho la más joven, Macarena Sanz). Ocurre que la tragedia amenaza pero no llega, ¿Todo este dramón con toques medio cómicos para terminar en la escena de la playa? No me parece a mi que haya medido bien los tiempos y las escenas, el guión y su desarrollo. Y eso que ya la familia es disparatada, pero pasas; ahora bien, esos dramas de patio de colegio se tienen que tratar como lo que son y no darle ese envoltorio de tragedia griega.
Lo que opina Ana:
Pretenciosa, grandilocuente. Lo único que la salva es el fantástico plantel de actores que consiguen que disfrutemos con sus interpretaciones.

María (y los demás). Dirª Nely Reguera

Asistimos al preestreno y a mi no me gustó. Ha recibido buenas críticas, reconociendo a una directora con base y futuro.
La película descansa en Bárbara Lennie, los demás personajes están a otro nivel. A mi me parece una historia demasiado medida, muy atada. Actúan los personajes con su papel muy delimitado, tú de esto, tú de lo otro, no hay evolución en ellos.
La película se ve. Tiene la ventaja de que no pretende más de lo que vemos. Contarnos una historia de una mujer que llega a la treintena, refugiada en la casa de su padre, a la que se le va a acabar ese equilibrio, a la que no le salen las cosas afectivas (qué escena de sexo más desastrosamente rodada) y busca un lugar como escritora. Ocurre en una Galicia donde no llueve nunca.
Lo que opina Ana:
Esta vez Emilio había tenido “suerte” y nos tocaron entradas para el preestreno. La verdad, es que si no la hubiéramos visto, no nos habríamos perdido nada. A mí siempre me gusta recrearme con mis paisajes profundos, los de la tierra afincada en el recuerdo y la niñez, volver a Galicia y sentir sus aromas y luces en la pantalla, es siempre agradable, pero la historia no me interesa, los personajes tampoco, me deja fría y la olvido nada más salir del cine.

martes, 29 de noviembre de 2016

La llegada. Dir. Denis Villeneuve

Le daban cuatro estrellas en Metrópolis y Carlos Boyero, aunque necesitaba volver a verla, la titulaba "extraña y poética". Yo no necesito volver a verla para pensar que es un churro mental, sin efectos especiales de relevancia, y lo peor, sin contenido que defender, sea poético, épico, dramático, trágico o cómico. Nada. No llega a ninguna parte. Hacía tiempo que no salía arrepentido de ir a ver una película, pues ya llegó. Las críticas me engañaron.
Lo que opina Ana:
No sé si el cuento en el que está basada pueda tener interés literario, el resultado pasado a la pantalla, es un desastre. La ciencia ficción sin más, no resulta atractiva, el guión hace aguas por todos los lados, los personajes no tienen consistencia. De la filóloga, lo único que podría haberme interesado es su labor docente y me dejó con la miel en los labios cuando empezó su clase sobre la fonética portuguesa, tan diferente de la de las otras lenguas romances, sin darme la explicación a su planteamiento. Pura vanidad.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Sully de Clint Eastwood

Lo que opina Ana:
Clint Eastwood, en su línea de ensalzar las heroicidades de los EEUU, elige llevar a la pantalla la increíble historia del Airbus que el 15 de  enero del 2009 tuvo que hacer un amerizaje en el Hudson, al poco de haber despegado del vecino aeropuerto de La Guardia.  Consigue contar la historia  con ritmo, recurriendo a los flasbacks para mezclar los tiempos del relato, el  de la tensión producida por la investigación que acusa al piloto de haber tomado la decisión errónea, ya que si hubiera regresado al aeropuerto, habría tenido el tiempo necesario para aterrizar sin el inmenso riesgo corrido por el amerizaje en el río y el propio relato de la odisea en el aire tras chocar con una bandada de pájaros. Tom Hanks encarna al héroe, impregnando a su personaje de matices. No es muy recomendable para ver antes de posibles vuelos, intentaré no tenerla muy presente en mi próximo viaje a La Gomera.
Emilio: el apoyo del director al nuevo presidente de los EE:UU actúo como freno a la hora de decidirme a ir a verla.
De todas las críticas leídas, la peor con diferencia es la de Carlos Boyero, que la considera un paso más en la imparable caída del director en la insustancialidad. Las demás críticas han sido casi todas muy elogiosas, cinco estrellas en Metrópolis, y en el Cultural, Carlos Reviriego menciona la excelencia refiriéndose a ella. Desde luego pasas un rato entretendio, enterándote de una historia ue casi habíamos olvidado.
Podríamos decir que es la deconstrucción de un suceso, como un puzzle, hasta que al final encaja la última pieza. Clint Eastwood ha perdido eso sí el toque seco y tiende al melodrama. Pero sabe contar la historia del avión Airbus 320 y de su tripulación. No es lo más acertado ir a verla si los aviones te ponen nervioso.